“El Estado Opresor es un Macho Violador…”
Una poderosa frase cargada de simbolismo contundente que ubica a hombre, mujer, niño o a cualquier persona ajena a la oligarquía; en una situación hipotética de indefensión ante una estructura y un sistema. Sumado al concepto Patriarcal nos pone en un contexto asfixiante, propio de las más salvajes síntesis del Psicoanálisis, de Foucault o alguna otra alucinación distópica. Definitivamente me congratulo al ver en esa frase una genuina expresión artística, que va de lo social al impacto emotivo.
Como sabemos casi todos, la frase es parte de una canción tomada hoy como un himno social. Originada en Chile por el colectivo Lastesis dentro del marco de protestas de la población en el país andino en el interesante desarrollo de las mismas. Las causas y efectos en la realidad del país, junto a la efectiva politización de la sociedad chilena tornan el fenómeno en sí bastante revelador sobre América Latina y su momento.
La viralización de su difusión en las redes sociales y el impacto social mantenido hasta el momento, de alguna forma ha cohesionado internacionalmente en el imaginario colectivo, un fuerte movimiento cultural identificado como “feminismo”. Que en su riqueza, diversidad e intensidad a veces es contrastante (como todas las revoluciones humanas en proceso). Saltando del racional feminismo político en pro de los derechos civiles de la mujer, propio de los estados desarrollados, desde el inicio del siglo XX, al reaccionario discurso Anti-machista latinoamericano, surgido difusamente a partir de los años ochenta del siglo pasado como respuesta a la condición de la mujer después del fracaso que suponía el socialismo-comunismo como solución a la desigualdad en la región y que en general; a pesar de su dogmatismo garantizaba la igualdad de géneros por el Estado.
Discurso que entonces encuentra nicho en el pensamiento de la mujer de clase media latinoamericana con acceso a educación y toma de decisiones, pero que solo funciona como Idea para ejercer resistencia, sin encontrar vocación política viable para logros sociales de alto impacto. Movimiento de pensamiento político condicionado dentro de un sistema conservador en sus cimientos dolorosamente arraigado en la idiosincrasia latinoamericana. A pesar de la voluntad social incluso de los mismos gobiernos “patriarcales”, que miran como positivo cierto grado de progresismo, necesario e inevitable sin trastocar el sistema económico capitalista, antes asegure su pervivencia. Y al final no encuentra como articularse en la identidad cultural de los pueblos. Conformado al simple logro de una reglamentación de la sociedad sobre el tema a través de leyes, sobre dimensionadas en su trascendencia por los medios de comunicación para ofrecer el espejismo de una sociedad en progreso. Desbocando en una tendencia punitiva a todo lo que es susceptible de identificar culturalmente como “machismo” con conceptos a veces artificiosos y barrocos. Formando parte de un fenómeno a estudiar muy interesante que marca culturalmente nuestra época: el de las “Nuevas Sensibilidades” en el imaginario colectivo, donde caben tantas posturas liberales y conservadoras sobre lo que es el ser humano y su ubicación social. Generando actitudes que a priori parecieran efímeras o superficiales, pero que hasta ahora se han mostrado siempre radicales y reaccionarias, tal vez por la necesidad de convicciones sociales después de la caída de las ideologías que daban coherencia a nuestra civilización moderna…
viernes, 6 de diciembre de 2019
El Feminismo y las Nuevas Sensibilidades
lunes, 4 de noviembre de 2019
Situación laboral Bomberos Ensenada.
1–Existen profesiones que representan valores sociales para la convivencia humana en ciudades y poblaciones modernas. El policía representa en supuesto al Orden social, un juez Justicia y ambos el cumplimiento de las Leyes, un profesor la Educación, el médico el cuidado de la Salud física y el sacerdote o ministro religioso se ocupa de la salud Espiritual. Son nuestros Estereotipos Sociales y estos nos sirven de referente ético entre semejantes y casi siempre están reconocidas en algún segmento de gobierno como instituciones y mayormente su funcionamiento y administración depende de este.
2–Algunas de estas ocupaciones por el uso práctico y constante que hacemos de ellas, están relativamente bien valorizadas en la economía de las ciudades. Sin embargo, existen otras profesiones, como la labor del bombero que a pesar de ser igual fundamentales para el funcionamiento social; que es salvaguardar la seguridad de nuestro espacio físico (viviendas y edificios que habitamos) Se estancan en el puro Ideal del Altruismo Heroico, sin percatarnos debidamente como ciudadanos, que también es fuente de ingresos para la familias ensenadense que integran los Cuerpos de Bomberos y la institución casi siempre se halla en un limbo presupuestal.
3–Parte de la percepción social que tenemos a esta noble y peligrosa profesión se debe a su historia en el desarrollo de las ciudades a partir de un cuerpo formado por habitantes “voluntarios”. Aunque hoy se conserva la denominación para designar a los aspirantes a convertirse en miembros oficiales con derecho a pertenecer a la nómina de la corporación (a falta de una academia para la debida Instrucción y posterior incorporación a la institución).
En la actualidad ya no estamos hablando de vecinos que además de tener una actividad económica principal como fuente de ingresos, deciden también participar gratuitamente como bomberos, solo por valor cívico o pasión por el oficio. La Complejidad del entorno urbano y de la sociedad, además de la especialización de equipos y procedimientos en el manejo de siniestros materiales como incendios principalmente. Hace que el esquema de “voluntariado” sea anacrónico para las necesidades de la sociedad, de las corporaciones y de los miembros que conforman valientemente el Cuerpo de Bomberos.
4–La ola de incendios padecida hace poco tiempo en la zona poblada de Baja California y la amplia difusión dada esta vez en medios nacionales, cuando mayormente el mismo fenómeno anual solo es de importancia local. Junto a la buena aceptación social en la eficaz labor de nuestros bomberos. Nos da el margen adecuado para analizar la situación económica y laboral del Heroico Cuerpo de Bomberos del Municipio de Ensenada y poner en perspectiva de la ciudadanía el estado en que funciona esta institución. Además, desde hace algunos años en estas épocas, la relación de las Administraciones Municipales con la corporación, tiende a tornarse ríspida por cuestión de pagos de salarios y aguinaldos; generando un conflicto de bloqueos y protestas ya tradicional en la vida de la ciudad.
5–Debido a vuestra posición geográfica, topografía, tipo de clima y extensión. Los incendios en Baja California son un fenómeno complejo de largo aliento en las zonas semi-urbanizadas, que requieren un desgaste importante de recursos humanos, materiales y técnicos, de los cuales la administración municipal parece insuficiente para sostener por si misma las necesidades de la corporación. Primero por la falta de presupuesto disponible como argumento típico y definitivo producto de una cadena de malas administraciones que han acumulado deuda pública, condenando al municipio al déficit constante al cual no se le ve un término o solución inmediata. [Datos sobre ensenada, extensión, cifras, estadísticas]
A) La participación estatal y federal en el presupuesto a las corporaciones de bomberos, debieran por estos motivos asignarse oficial y directamente si estar sujetas a las eventualidades de la gestión políticas o magnitud de la contingencia, porque obviamente ya no estamos ante un evento extraordinario, sino un fenómeno cíclico; de importancia para el Gobierno del Estado por su alcance donde la coordinación regional de recursos es básica para la respuesta efectiva. Y del Gobierno Federal por las repercusiones ecológicas. Para el cual debemos estar lo suficientemente preparados en su prevención y mitigación del daño. Esto incluye la formación de una Academia y la regularización del proceso que defina el estatus laboral de los elementos de las corporaciones y una revisión constante para modernizar en sus funciones la institución para constituirla como eje organizador en la estructura de las ciudades y regularizador de la urbanización
_____Reversible
B) Salvo excepciones, el crecimiento urbano en las poblaciones de Baja California carece de una visión de desarrollo, tanto en la planeación de asentamientos como la debida regulación de las normas de construcción (incluidos fraccionamientos, caracterizados por el hacinamiento, sin la debida infraestructura de servicios). Más bien se sostiene en la improvisación tanto de materiales como de invasiones irregulares para definir el lugar a habitar. La importación constante de madera desechada de Estados Unidos importada para reciclarse como material de construcción de bajo costo, así como el aumento demográfico en las últimas dos décadas, principalmente de gente con un bajo nivel de poder adquisitivo, ha creado grandes zonas de pauperización de la vivienda; susceptibles a incendios en temporadas cálidas como a deslaves en época de lluvias. Todo este fenómeno social en su conjunto aumenta proporcional y desordenadamente por la dinámica propia de la frontera, como dato la zona de mayor crecimiento poblacional.
viernes, 25 de octubre de 2019
EUTANASIA
Coyoacán. Día 019
Desde el umbral del edificio observa el gris de la ciudad como algo nuevo, un mosaico de no-color oscuro extendiéndose en la textura de las cosas: el pavimento, los muros sobrehumanos de los desniveles, los colores destellantes de los autos transitando sobre los terceros o cuartos pisos, volviendo el horizonte una maraña intestinal de carreteras (siempre arriba, al frente, alrededor). Gris el aire. La cara de la gente asomando como roedores debajo de las vigas de los puentes, impregnados de una penumbra pesada húmeda por la lluvia; sin el resplandor de lo fresco y limpio. Densa de partículas de smog fosilizado, precipitándose hacia las alcantarillas.
“–El Viaducto Periférico… antes iba para el Centro Histórico… para el norte de la ciudad”. “Hoy no sé a dónde va…Tantos carros y carreteras… una sobre otra… quien sabe de dónde salen… y para donde…–”.
Olivio mira la anciana sentada en el macetero, del pasillo de la clínica. Tenso, importunado. Sin hallar la charla que despegue los labios pegados por la sequedad ceniza. Repara en el carnet, sujetado en la mano temblorosa y manchada de edad sobre el regazo, aprisionada como lo más valioso de la vida. Igual a la mano flaca de su madre tratando de asirse a la suya, mientras el apeste séptico de fármacos la arranca de la existencia. Ejecuta sin ganas la impersonal sonrisa profesional, condicionada por décadas de trato social en la Universidad y las oficinas del gobierno.
“–También espera…–” La observa con hábito de estudiar las personas, conocerlas antes de decir nada para emitir el prejuicio conveniente.
El reflejo es incómodo por la sensación de invasión de privacidad, no del otro sino propia, estar expuesto por el silencio de la conciencia y los pensamientos.
Lleva su mano al rostro tratando de censurar o germinar las ideas mientras acicala el bigote cano. La anciana es una mujer hermosa de ojos claros, vestigio de una sangre diluida en los siglos, un visión del pasado sin razón de ser en esta nueva sociedad de dispositivos electrónicos, sin relación física con esta nueva capital mexicana, sustentada en la identidad virtual conviviendo en un limbo artificial.
La mira completamente sola, la soledad de ella es una certeza visible. Como si no le avergonzara aparentar lo contrario. Estar aquí debe ser una decisión individual, obligatoria como última oportunidad. Igual que él.
Sin reservas mira la angustia crónica en los ojos azules, marcados por la ansiedad y la falta de algo impreciso. Parecen entristecidos por la espera prolongada y miedo a perder un destino manifiesto. La incertidumbre de la mirada junto al frágil temblor del cuerpo es una visión desoladora, enmarcada por la indiferencia de la ciudad y el aislamiento que produce.
Las muestras de senilidad le producen enojo, porque a pesar parece tener una orientación instintiva por inercia. “–Esta mujer no está en sus cabales–”. Se descubre debatiendo: “– No podría decidir sola lo más conveniente... –” no deja sentirse humillado comparando su situación con ella.
La trascendencia solemne de este suceso, venir a la clínica. Despojándose; según él de soberbia humana. Es un acto de humildad cercano a la iluminación espiritual que lo sublimiza. Pero los detalles terminan en un acto grosero de desengaño. Se les une un medico joven y calvo que sale a fumar hablando por el móvil. Lo mira indignado y el médico que corresponde con un saludo autosuficiente.
Se suspende en la desconcierto de sí mismo, hasta que un taxi revienta el espejo tornasolado de la grasa de un charco frente a él. Apabullado por la miseria de las calles donde hoy desenlaza su vida sonríe con resignación a la dama. Palpa el propio carnet en la bolsa del saco, disfrutando la incapacidad de fabricarse un nuevo discurso autogratificante.
“– ¿Quién soy yo para negarle la muerte a alguien?–”. La libretita de papel le da un sentido de gravedad que lo jala hacia el suelo, desnudándolo.
Se inclina levemente como saludo y despedida “–Supongo que van a todas partes… y a ninguna Señora, como todo... –”. Dirige una mueca nostálgica a la ciudad vertical antes de perderse en las calles.
Calle de madero Centro Histórico. Día 014
“–… la Ciudad es la misma desde que nacimos Olivio... nunca cambia. Solo nosotros nos hacemos viejos. Los tiempos cambian, el mundo, los modos. La ciudad no. A pesar que hagan y deshagan. Es demasiado grande y vieja para hacer algo que la cambie, también los años la hicieron mañosa. Es más fácil que cambie la gente. Ya ves… desde que dimos permiso para casar hombres. ¿Te acuerdas Olivio? Tú y yo estudiamos la legislación para eso. Se nos vino una avalancha de oportunidades con los cambios de modos… hasta hay servicios de bodas especializados. Mi chamaca se puso abusada y montó uno que hoy es una industria. Tú te retiraste con laureles a la Universidad... A mí eso me llevo a la Suprema Corte…–”. El viejo regordete sigue mascando, limpiándose el bigote amarillo, para después llevarse la tasa de expreso a los labios risueños.
“–Ya no se parecen nada las bodas de antes de hombre y mujer, por cierto Olivio… Al principio sí, esa era la intención. La Igualdad. Querían matrimoniarse también con todas las de ley. Querían adoptar y tener familia. Ya ves, también legislamos para que pudieran ‘embarazarse’, pagando a mujeres y que el alquiler de vientres fuera como un trabajo cualquiera… Mi esposa y yo le invertimos también, para poner tres clínicas para eso. Ahí si le erramos. Empezaron a pedir que el gobierno les pagara todo el proceso y a la muchacha. Y nomás no fue negocio para nadie… Y le cambiamos el giro…–”
“–Hoy tratan de hacer todo su asunto de bodas que no se parezcan en nada a los matrimonios tradicionales, que porque ellos son diferentes. ¿Quién entiende?... Los tiempos son los que cambian Olivio… Y la gente… Lo bueno es que los muchachos que fueron alumnos han seguido mejorando el sistema y surgió esto del bienmorir, porque eso de la fertilidad nomás no funciono ni para delante ni para tras Olivio… Hoy las chamacas nada más van a una farmacia y ya. –”
El café de chinos está casi vacío y la ciudad es un espectro acuoso detrás del vidrio. Olivio Permanece en silencio concentrado en sí mismo. Las ideas son un puzle sobre la mesa que trata de ordenar para exponerlas dignamente. La turbación reposa en el respaldo del mullido diván modular junto con la gabardina que se seca.
“-Así es Olivio. Dieron en el dieciocho permiso en la Constitución y las clínicas de Eutanasia están llenas. Gracias a Dios… A pesar que todavía es mucho trámite ejercer el libre derecho. Se medio privatizaron y entonces se volvieron un ‘negociazo’ para todos y para el gobierno de la Ciudad. Viene mucha gente de fuera, hasta extranjeros Olivio… Hay una en cada Delegación Municipal. Doctores, funerarias, crematorios, notarios. Para todos funciona. Una forma productiva de utilizar las pensiones y no se queden en los bancos... Un algo de publicidad, cabildeos y décadas de difuntos y la muerte ya no es la misma… Los tiempos cambian Olivio…–”
El viejo mantenía su mirada sin ver del otro lado del cristal. Suspendido en una dimensión temporal cuyo entorno recordaba los años ochenta del siglo veinte. Atrapado como insecto prehistórico en una gota de ámbar alejado del presente.
El otro anciano no para de hablar, pelar y comer cacahuates cuando no enciende los restos del grueso habano. Cuidando no manchar el impecable traje de lana, que parece igual que él, un náufrago de otro tiempo. Opta por callar. Recorre la figura bien lustrada de su amigo, antiguo magistrado de la ciudad. El cabello blanco cuidadosamente arreglado, el rostro bonachón arrugado. Las relucientes mancuernillas de oro y platino haciendo juego con el pisa corbatas todo con las siglas CDMX. Un vestigio vivo de época, antes que la Gran Urbe se extendiera hasta la capital de los estados vecinos con miles de kilómetros cuadrados colonizados, sin apenas un lugar libre para respirar. Hacia arriba y abajo, con un cielo surcado de vías férreas, autopistas elevadas, tranvías automáticos y teleféricos. Una masa de concreto perforada en sus entrañas por túneles de carreteras y extensiones del Metro.
Este viejo conocido le es lejano. Igual que la ciudad, y este tiempo. Imaginaba al antiguo magistrado también perdido en el anonimato sin darse cuenta. A pesar de su identidad unida orgullosamente al espíritu de la ciudad. Alucinado por la visión de un pasado y haber ayudado a promulgar leyes que constituían hoy la vida de la masa urbana. Pensando que eso le ganaba vigencia en la dinámica l de la misma. La Ciudad que tritura todo para alimentarse. Sin entender que lo único que había constituido era su propio olvido. Sin embargo ahí estaba, ufano de todo frente a él. Consolándose en sus argumentos. Flotando lentamente en el cálido y fétido vaho de levantado por la lluvia.
Los tiempos con las personas se agotan, después de beber su esencia y el silencio exhala su término. Sucede con todos. Se miran interrogantes por un momento. Olivio gira entre sus dedos la bella pluma fuente con el grabado conmemorativo de la Universidad. Sin pensar saca el documento de su interior como única acción que queda por hacer.
“– Necesito que firmes esto. Evítame, los tramites, perder tiempo… las palabras…–”
El olor de la civilización abarrotada le da en el rostro al llegar a la salida, se percibe tranquilo y ligero, empujado por la inercia liberándole de la voluntad. Detrás escucha un carraspeo, un estornudo o una tos. Voltea a ver al viejo que parece aplastado por la realidad, embarrado en el diván; limpiándose con mano temblorosa los mocos embarrados en el bigote.
San Ángel. Día 010
Mira en redondo el estudio que no le dice nada, a pesar de haber acumulado por varias décadas símbolos con la esperanza que en estos últimos tiempos descifraran quien había sido. Había terminado de empacar las pocas pertenencias que decidió le acompañasen los últimos días, apenas una caja.
Sin necesidad piensa como obligación enterar a una persona cercana la decisión tomada. Pero no halla por quien decidirse. Amelia su hija, siempre ocupada lidiando la vida de sus hijos en su lugar. Dos jóvenes adultos que la cultura contemporánea había lisiado, imposibilitándolos para la madurez. Conservando permanentemente los complejos adolecentes en un ciclo parasitario que devoraba sus mejores años, entre la incertidumbre y la expectativa de un futuro que nunca era lo suficiente según el criterio de la madre.
Resignadamente fue testigo de la fosilización de su hija en el papel de necesaria que dio objetivo a su vida desde la maternidad, castrándola de otros papeles. Como esposa y mujer repudiada a los siete años de matrimonio por un hombre incapaz de compartir su autoinmolación. La profesión un mediocre transcurrir, anteponiendo siempre su función de madre sacrificada como escudo. El empleo en la Universidad sostenido por el prestigio y las influencias del padre.
Por vez primera, Olivio reconoce sin culpa a la mujer, semejante a un espiral de no-vida girando en el espacio, fagocitando todo a su alcance. Sin embargo la recuerda cómo lo contrario, jovial a las puertas de la vejez; momificada en una juventud de madre primeriza. Siempre actualizada y dispuesta a dar la vida por unos cachorros ya muertos desde antes de abandonar la cuna, desangrados por mutilaciones convenientes.
Una mezcla de lastima, ternura y desprecio la ubicaban como accesorio inútil para él en estos momentos. Fuera del panorama enfermo de dependencia emocional elegido para enfrentar la vida. Cualquier otra idea ajena a ese papel era incomprensible. Así decide no molestarla
Considera a Arturo su hijo como la opción más lamentable. Encerrado en una misantropía crónica, temeroso de cualquier interacción social más allá de la protección segura de un ordenador tras una barrera de conceptos pedantes sobre sí mismo, invadido de egoísmo. Creyendo que vivir es lo mismo que conocer tras una pantalla, lo que convierte el trato con él tan imposible como hilar una frase, sin ser interrumpido por una cuestión personal.
Por primera vez abre una ventana que nunca ha sido abierta. El viento a esta altura es helado pero no más limpio. Se recarga en el borde: los trenes automatizados sobre las avenidas ocultas cincuenta metros abajo serpentean como larvas en todas direcciones. Piensa en el vacío y siente estremecimiento. Las explosiones intermitentes de los anuncios lastiman las pupilas. El silencio y la calma visual solo son un privilegio de pocos.
Ciudad Universitaria. Día 09
Camina lento por los andadores de las facultades, saboreando la imaginaria protección de un mundo conocido. Alumnos y docentes pasan a sin mirarle, cuando lo hacen es exasperados por su paso de anciano sin prisa. Olivio trata de reconocer en ellos la idea que lo mantuvo cincuenta años con la vida dando vuelta en torno a ideales de Orden, Educación y Derecho para justificar ambiciones personales que hoy parece haber olvidado en sensación.
Ahora los pasillos abarrotados, oficinas y cubículos dentro del edificio parecen odiosos, como una colmena de moscas, sin relación alguna con lo que siente.
“–Doctor, un gusto verlo por acá. Imagino que busca a la Maestra C… Diré a la asistente que vaya a buscarla… Imagino que debe estar por salir… Es la celebración de aniversario de la Jefa de Departamento. Ya sabe, son unidas…–”.
Sonríe condescendiente. Halagado oscuramente por el nerviosismo del antiguo asistente. Hoy autoridad en Derecho y director de la facultad: un cincuentón blanco y barbado. Más exitoso dentro de la carrera de lo que el mismo Olivio jamás fue. Pero sometido por su propia conciencia. Siempre presa de sus pasiones, bajas e idealizadas. Paladea la turbación que provoca por la vergüenza que ata sus vidas. Cuando el entonces subordinado fue uno de la larga lista de amantes de su esposa; creciendo al amparo profesional de ambos. Algo que Olivio perdono desde que se enterara, solo molesto por saber sin necesidad el detalle de mal gusto. Aun siente pena ajena al verlo incapaz de superar su consciencia y al recordarlo ‘enamorado’, descubierto por mensajes interceptados y una revelación rabiosa y vulgar de su mujer…
“–Lo siento. Dice la chica que partieron… restaurante Sh... En Reforma… Déjeme pedir que lo lleven…Un placer verle Doctor, se ve usted muy bien… No olvide que aquí estamos… Ojala pase a saludar más seguido... Hay algunas cuestiones que quisiera consultar, pero ya será en otro momento... Su experiencia siempre será muy útil a las nuevas generaciones…”
Paseo de la Reforma Restaurant Sh. 19:??
Mira dentro a las personas satisfechas consigo mismas del gusto de la gula sofisticada. Se da el tiempo para no entrar hasta saber que decir. Los trenes y vehículos eléctricos se desplazan silenciosos, armonizando contrastantemente con la vejez elegante y decadente de los edificios: la misma imagen de una metrópoli cosmopolita anunciada en los hologramas turísticos en los aeropuertos. Tantas veces estuvo aquí y solo hoy pone atención al movimiento que subyace debajo de los rieles y las autovías. En los rincones angulares de los edificios, los rostros inhumanos cubiertos de mugre, camuflados en la oscuridad oculta, en la inmediatez de los flashazos de vehículos e imágenes. Seres atrapados en la sombras, limitados por las toxicidades y la velocidad que los margina a un espacio que también los destroza. Deambulando a pie entre un mundo al cual nunca han accedido ni lo harán.
Dentro no identifica a nadie. Un mesero pide referencias. Después avisa que la mayoría de personas en la reservación no están, pero puede pasar a la mesa desde donde alguien agita la mano en saludo. Se despide pronto, rumbo al Bar X a la salida a Cuernavaca.
Olivio respira los últimos vapores citadinos de la tarde. La ciudad es un hervidero de luces húmedas en el tránsito y alucinaciones comerciales en vez de cielo.
22:xx pm.
Transcurren horas hasta que la llovizna le recuerda los brazos entumecidos de estar recargado sobre el volante, aletargado. Se dirige al mirador que da a la oscuridad de un bosque privado, jaspeado por la lluvia impertinente. También se queda aquí inmóvil, mirando la nada. Sintiendo como fluye el tiempo, a veces lento, a veces rápido pero siempre exasperante desde hace días. El bar es el aparador de una fotografía bañada en luces ruidosas e intermitentes.
También la indecisión y la vergüenza han dejo de ser una limitante. Una apatía profunda lo hace sentir que puede acceder a cualquier sitio sin esperar nada. Camina a la barra y asiente al cantinero que le sirve cualquier cosa que no prueba. Solo permanece ahí: mirándose las manos y el pelo cano sobre el rostro cansado, reflejado detrás de las botellas.
Pensando si estar listo es estar aburrido. Descubre que no posee mayor expectativa en la vida que el de no verse incapacitado para ejercer la cobardía angustiante que se ha apropiado de sí. Para no convertirse en la imagen de los ojos acusadores detrás del respirador. Sin la suficiente fuerza en los miembros flacos para levantarse y desconectar las maquinas. Apenas para apretar perceptiblemente con urgencia, la misma mano que hoy el anciano aprieta con la otra.
Los dedos marchitos giran el vaso sobre su sitio repetidamente, buscando inconscientemente que aparezca en el fondo una superstición que lo defina.
Sorbe el líquido de golpe: “–Whiskey–”. Despierta al calor en la garganta. Ausculta el local que fue quedándose solo. En un apartado de la barra mira entre la penumbra a un hombre en los treinta, que lidia entre sus manos la figura de una mujer que se retuerce lubrica parada en medio de sus piernas, mutando ansiosa de posición. A veces rodeando el cuello del hombre, otras besándolo y ofreciendo la espalda restregando el trasero con la sexualidad de él. Mientras se susurran clichés adivinables que retumban entre el humo.
A Olivio le parece extraño el espectáculo donde cada uno de ellos parece sumergido en su limbo individual. El Otro, es un pretexto material con su propio deseo y que el alcohol cataliza. Tocándose uno a otro sin respeto de comunicación. Tratando de encontrar cada quien una posición cómoda de control, sumergidos en su propio dialogo interno. La mujer reforzando con zalamerías la imagen sensual y seductora de sí misma, excitada por la oportunidad de reafirmarse. El otro solo respondiendo. Olivio sopesa, sabe que la mujer (su esposa) es la que lleva la iniciativa: el poder.
No deja de sentir pena ajena al mirarla contoneándose y actuando con una sexualidad optimista, grotesca. Trata de reconocer en los rasgos estirados como látex, a la mujer que encadeno su vida por conveniencias familiares, que dé inicio parecían ingenuas. No la encontró en los pechos dilatados por el silicón y exaltados por las prendas. Ni en la cintura descarnada por el bisturí que comprimió la inflamación de la edad. Las nalgas artificiales le parecieron penosamente desfasadas de las arrugas en el cuello manchado.
Curiosamente, poco a poco empezó a identificarse con la decrepitud, de Ella, de Ambos. Como todos los miembros de la familia intentando la resilencia al paso de la vida. “–Todos iguales, cada quien a modo pero todos tratando de huir del sinsentido. Perdidos cada quien en su delirio particular–”
Aguantó hasta brincar inevitablemente para salvarla de una caricaturización vulgar. “–Necesito hablar contigo–”.
Olivio mira el rostro perplejo por el escalpelo, el botox y la sorpresa de la edad que no se anuncia y sucede. Aferrado como Todos a una momificación de la vida.
Las manos delgadas y envejecidas como las de él abrazan la copa, trémulas. Permanecen silenciosamente sentados en un reservado junto al ventanal que da a la lluvia y la oscuridad. La Ciudad es un globo luminiscente consumiéndose a la distancia. Juega a imaginar que en otra dimensión y circunstancias diferentes las hubiera tomado entre las suyas para evitarles la vibración del parkinson, anunciándose con el desconcierto. O le encendería el cigarrillo que presiona entre los labios casi marchitos a pesar del colágeno. La flama baila insostenible frente a él. Sabe que en ese plano imaginario no sería él quien estuviese allí, así que la deja hacer perdida en su desorientación.
“–Voy a morir–” (–“quiero… debo…–”) La mujer le mira desde el estupor. Pasa un tiempo innecesario observándolo. Parece suplicar silenciosamente ser devuelta a su realidad, sacada de la suya [otra vez, los ojos opacos por unas lágrimas cuajadas. Tratando de jalarlo hacia sí, con tal fuerza que es la anciana quien levantaba el cuerpo cadavérico de la cama hospitalaria] busca al amante alrededor, pero los ojos barren el vacío.
Olivio comprendió que cualquier aclaración de más es inútil. Mira a su vez los restos de dramatismo de su realidad disiparse con el sonido de sus palabras. Abandona a la mujer, incapaz de ofrecerle algún rumbo o espacio…
Coyoacán CDMX Dia 08
Los últimos días del Doctor en Derecho y Ciencias Civiles J. Olivio de La Rosa, fueron un discurrir desgastando los últimos residuos de la realidad propia. Planes, preparativos, visitas y cartas sin embargo fueron intentos para salvar un sentido en el cual no creía. Cada mañana y cada noche prometía no repetirlos. Esperando liberarse en el último momento.
Unos preparativos los llevo a cabo para darse cuenta del grito final de ayuda y recordarle inútilmente al mundo su existencia. Pero en el ajetreo de imágenes y sonidos desbordados, de la realidad común no había tiempo ni espacio posible. Todo inicio y final era un sucederse sin profundidad para considerar el peso de una vida.
Dia 07
La última salida, compró una pequeña corona de flores blancas. Para un último homenaje a sí mismo. Camina hasta a las Fuentes de san Carlos. Se encuentra absurdo intentando establecer un vínculo con la estatua enmohecida del antepasado. Militar déspota y rancio político. Sostén de un linaje a base de corrupción y poder. Recorre su sangre a través del tiempo, encuentra la soberbia que lo ha consumido en ideas y objetivos, como un virus que solo en esta etapa languidece. Con repugnancia arroja el arreglo hacia el agua lamosa. Por unos segundos la ve flotando sostenida por la nata verde. Camino de regreso piensa en la clínica como conclusión y refugio, fuera no hay nada más que interese. Liviano cruza por última vez el umbral de la puerta, antes de entrar al edificio, voltea a ver el paisaje de concreto entreverado y vivo, con sus artefactos silbando de resplandores efímeros. Imagina tal vez unos ojos violentos, tristes o extraviados como últimos testigos citadinos.
Semana
Los últimos seis días dentro de la clínica pasaron no exentos de emociones. A veces enojado por la tardanza burocrática y las dos veces que aplazaron su turno. Al inicio era una humillación tener que cerrar al caminar la parte trasera de la bata para ocultar por pena el culo viejo. Después dejo de importarle. Solo hasta el último momento conservo los calcetines de lana como final consideración a si mismo.
A veces sentados en el viejo pasillo de la casona convertida en clínica los pacientes se animaban a una conversación superflua entre ellos, cuestionándose por las demoras y la calidad de la gelatina servida en los almuerzos. El penúltimo día sintió hambre dolorosa, para no agobiarse recurrió por una pastilla a los enfermeros. Estornudo un poco cuando el frio del azulejo sobre la plancha enfrió su costado mientras le introducían un catéter en el ano para limpiarle los intestinos.
El mero día pidió una toalla que le dieron de mala gana, se recostó sobre el frio hule azul que cubría el catre médico de acero. Tuvo tiempo para observarse reflejado en la vitrina con el atuendo ridículo que dejaba ver sus piernas flacas y lampiñas enfundadas en los calcetines grises. La imagen distorsionada por de las ampolletas no dejaba apreciar el cabello bien peinado y el rostro perfectamente rasurado. Un cura fastidiado se asoma a la puerta y lo aleja con un gesto, el tipo hace que sacude un hisopo de líquido imaginario y se aleja al siguiente cuarto.
El joven médico calvo entra aun sin despedir su conversación en el móvil. Salando sin recordar por nada al anciano.
El olor concentrado a cigarrillo le provoca nauseas…
Nota del autor: El derecho a una “muerte digna” (eutanasia) fue aprobada por la asamblea constituyente de la ciudad de México en su nueva constitución el 2018. Con el tiempo el autor especula que este derecho, como todo llegara a mexicanizarse…
lunes, 21 de octubre de 2019
Culiacán y su trascendencia Cultural.
Quisiera hacer notar como apunte para el futuro, un aspecto en los sucesos de Culiacán Sinaloa (16-10-2019) que posiblemente tendrán una trascendencia sólida en la historia del país. Aunque hoy es ignorado o aún no alcanzamos la suficiente perspectiva para poder estudiarlo efectivamente. Entre el exceso de información explicativa, apegada a intereses políticos que ofrecen lecturas parciales con la intención de escandalizar la opinión pública; sin dejar el suficiente espacio para reflexionar una lectura que sirva para reconformar los destinos de la nación.
En este momento, que todos los sujetos analíticos referentes para interpretar la realidad social con alguna proyección mediática parece que debieran estar suscritos a alguna tendencia en pro o en contra del gobierno actual y su Presidente. Fenómeno extensivo, porque el ciudadano parece estar igual inmerso en la cultura pasiva del “like” o la desaprobación, como una única posibilidad de participación política, influenciado por la efectividad de la publicidad en medios electrónico y refrendada oficialmente cada seis años con el voto. En este México polarizado, con un gobierno como nunca controvertido que pretende al menos en teoría, trastocar el régimen vigente con sus factores y con coyunturas inéditas.
Es el carácter Cultural del evento y sus repercusiones posibles.
Entendiendo que hay suficiente información sobre la llamada narco-cultura escrita desde la disección social que observa este sector de la población un tanto aisladamente del resto de la sociedad, buscando objetividad en su análisis para identificar sus modos, costumbres y productos culturales de consumo. Reconozco seria pretencioso de mi parte algún sobreabundamiento desde esta perspectiva. También hay diversas interpretaciones dependientes del ángulo de interpretación sobre lo que es “Cultura”, para el caso práctico lo tomo más o menos, como los elementos en suma que determinan una lógica definida en el comportamiento social. Sobre todo tomando en cuenta su interacción para conformar con el resto una Integridad.
Primero, hacer notar que en esta etapa de la post-modernidad, la cultura de ciertos grupos, definidos en las circunstancias complejas de la actualidad se determina en la Inmediatez de los sucesos. Con una velocidad que los obliga a una plasticidad a veces incluso contradictoria, porque los márgenes no son definidos por tradiciones y ambientes determinados. El gran referente que los identifica y unen es el Objetivo. Más allá, cabe cualquier posibilidad. En ese lapso, entre la sucesión de factores, que modifican temporalmente la lógica de actuación de los grupos, se crea un Ambiente Psicológico, producto del suceso anterior y perdura hasta originar otro suceso y por consiguiente otra actitud practica, para afrontar otro nuevo estado de realidad social.
Un ejemplo reciente son varios sucesos ligados indirectamente al evento en cuestión, no solo temporalmente –ya que sucedió a escasos días–. Fue la emboscada de un convoy de la Policía Estatal de Michoacán que arrojó un saldo de trece policías muertos. Lo notable es que pertenece a una cadena constante acontecimientos durante lo que va del año y la administración federal actual; donde igual se define una nueva etapa en la condición de inseguridad y Crimen Organizado en la entidad. Que pasó de tener tres grupos delictivos identificados a poco más de veinte. En este clima, las fuerzas representantes del Estado Mexicano, han sufrido diversos atentados y vejaciones trasmitidas hasta el hartazgo en medios.
Mirándose a sí mismos incapaces de responder violentamente,– lo que en si ya es una contradicción a su naturaleza–. El empoderamiento a través de la fuerza y el poder de fuego de estos grupos sobre la Fuerza Pública del gobierno, ha sido un inevitable derivado de la controvertida política pacifista y humanitaria del Presidente López Obrador, bajo el lema popular de: “Abrazos, No Balazos”.
En el desarrollo de estos incidentes, las declaraciones públicas de parte de la oficialidad y las expresiones individuales difundidas por miembros de las fuerzas del Estado, se ha percibido desde entonces gradualmente, un endurecimiento de la postura sobre cómo debe o no, ser la reacción ante estos hechos (Que no son en sí confrontaciones armadas, sino más bien en la práctica, desmanes con tintes populares de márgenes legales difusos, desde la perspectiva Obradorista donde el uso de la violencia y la reacción armada es cuestionable). Exhibiendo negativamente a los encargados del Orden Social a favor de la criminalidad, dando la versión de una supuesta pusilanimidad del Gobierno. Hecho que igual ha sido fomentado en su difusión por adversarios políticos del gobierno actual para demostrar su tesis de “Estado fallido”.
Aquí lo interesante es que el Ambiente Psicológico* dentro de las fuerzas armadas, se revela a esta pasividad que no corresponde a la naturaleza de su profesión. Y desde una cierta óptica muy extendida en la opinión de la población mexicana, tampoco es la solución a corto plazo en el problema de la violencia generalizada producto del llamado Crimen Organizado.
[*Podemos identificar en el entorno actual que somos una sociedad de Redes Sociales. Las nuevas culturas emergentes se tejen en por medio de ellas, en base de opiniones difundidas en consenso continuo y ayudan a crear una percepción de la realidad sobre un fenómeno especifico. Podemos decir que es a través de la tecnología de medios y dispositivos, donde se extienden estas formas de sub-cultura. Y la intensidad y carácter de la dinámica establecida entre interesados es lo que aquí defino como “Ambiente Psicológico”]
Esta masacre coronó la actitud pasiva de las Fuerzas del Orden y de alguna forma marco también un tope y creó inquietud en la población, reflejada en los comentarios de redes sociales, resumidas por el periodismo “amateur” de You Tube que sirve de contrapeso al golpeteo de empresas de información comerciales. En los hechos, esto demostraba virtualmente la inviabilidad en la Política de Seguridad y desdibujaba una Estrategia Oficial ya de por si difusa de continuo. Además y lo más importante, restaba Solidez y Firmeza al carácter dado a las instituciones Armadas mexicanas, aumentando la percepción de inseguridad e incertidumbre en el ciudadano.
Así que la respuesta natural e inevitable, respecto al fenómeno social en su conjunto, se dejó venir muy pronto, al día siguiente en Iguala Guerrero. Con el saldo de catorce presuntos sicarios abatidos y solo una baja militar. Remontando esa tendencia negativa. Incluso, en su referencia López Obrador enunciaba un carácter heroico casi épico al hecho del soldado muerto, que a su vez elimino a un número superior de enemigos.
Sin contradecir, como señaló el Presidente después de este nuevo suceso armado: “…no se trata de diente por diente y ojo por ojo” , citando la Ley del Talión judío. Y sin insinuar aquí que hubo una orden tacita o implícita para actuar de forma más agresiva. Me parece que la lectura oficial, de medios y Gobierno se pasa por alto el factor humano, sus dinámicas de comunicación y ordenamiento de la conducta que trascienden las normas institucionales. Aun más, fallan tratando de ubicar a la sociedad como una interacción de fenómenos inmutables como los intereses políticos y sus objetivos. A pesar que vivimos en la actualidad el producto de estas contingencias y la complicación de las problemáticas obedecen a una mala traducción de sus complejidades en los términos fáciles de la política.
En un periodo de tiempo breve, regresa la autoconfianza dentro de las Instituciones encargadas de cumplir la ley mexicana. Se puede sondear precisamente en los medios de comunicación en todos sus niveles. Las sensaciones de efectividad y profesionalismo apocadas por el proceso de adaptación al clima político, impulsadas inevitablemente por la Necesidad. El Estado y sus Instituciones poseen la capacidad de responder a las necesidades que exige el país, parece ser el espíritu en las noticias y comunicados. Ese es el carácter del Ambiente Psicológico dentro y fuera de las instituciones, además que es la expectativa social que carga de fe y certeza la opinión pública.
En cierto aspecto, esta teoría es en algo necesaria para explicar el desplante de autosuficiencia que desencadeno los sucesos de Culiacán Sinaloa, donde las fuerzas del orden detuvieron a Ovidio Guzmán, hijo del Chapo Guzmán. Personaje narcotraficante que ha sido de una importancia mediática trascendental con repercusiones políticas, sociales y económicas en gran parte del hemisferio, principalmente México y Estados Unidos.
Ejercer en plena capacidad efectivamente el Poder de la Ley a la cual se representa, Es, Era y Será por un tiempo el gran dilema de las Fuerzas Armadas en su labor de garante de la seguridad mexicana, hasta que hechos como el de Culiacán forjen su Identidad en esta labor de contacto directo con la realidad social. ¿Se es la Ley que se representa? ¿En qué términos? ¿Existe la capacidad de discernimiento y toma de decisiones en el margen no solo institucional de las fuerzas castrenses, condicionadas en una educación de obediencia?
Por el momento solo la prueba y error irán formando el papel de las Fuerzas Armadas, que no por decreto oficial o denostación política definirá su eficacia.
Hasta aquí es necesaria la citación de los eventos como ejemplo. Hacer una recitación de los hechos consiguientes es un tanto absurdo y no es la intención del texto.
II
Iniciare diciendo que la Narco Cultura, como aquí se da a entender es el pensamiento de las personas dedicadas al tráfico de drogas al servicio de un “cartel” u organización criminal que trasciende la actividad delictiva y es lo común en regiones enteras del país. En especial el llamado Cartel de Sinaloa (CDS) es emblema y modelo cultural de lo que es el narcotráfico y su cultura.
Y se ha movido tradicionalmente de un Ambiente Psicológico, dentro de los márgenes de la Clandestinidad e Ilegalidad, que ha determinado su identidad –tal vez de ahí ciertos tintes de ostentación y estridencia en sus modos y costumbres–. Se hereda de la tradición del bandidaje rural, un secretismo a voces en la sociedad. Para el Gobierno algo que existe pero se niega en todo sentido. Antítesis de lo socialmente permitido.
Los sucesos de Culiacán han modificado este ambiente psicológico de marginalidad, a una aceptación abierta que los coloca como un Movimiento Social Legitimo.
El Gobierno mexicano ha elevado irremediablemente, el estatus político del CDS, al dotarle de un poder de negociación y dialogo con el Estado que se repite en pequeñas dosis de interlocución en estos días subsecuentes. Aunado además a cierto apoyo popular de base localmente y alguna aprobación de la población general durante el breve conflicto. [No es la primera vez que sucede eso en el país, a pesar que ha sucedido en el antecedente inmediato del fenómeno del narcotráfico que es la Colombia de Pablo Escobar; en México ya sucedió con el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en la década de los noventa del siglo xx.]
Con esto, es interminable en internet el material que da testimonio a una cierta normalización de la actividad delictiva en un amplio sector marginado socialmente de la población que celebra y hoy ve en el desarrollo de lo sucedido una Reivindicación de un modelo aspiracional que se reconoce como viable y es, peligrosamente el de más inmediato alcance en su entorno.
Es innegable que gran parte de la población en México engrosa las filas de la delincuencia organizada y en el imaginario mexicano se trastocan las causas con la finalidad de encontrar una solución desde cada postura y así llevamos décadas acompañando el desarrollo del fenómeno. Este gran número de habitantes mayormente jóvenes, son para todos, víctimas colaterales de la problemática acumulada por una multiplicidad de factores históricos negativos.
Pero en todo esto con hay una constante: es una etapa Temporal en la historia del país, siempre en tránsito al México que somos pero no nos dejan ser. Establecer culturalmente un reconocimiento a una expresión que de hecho debe ser combatida en cualquier manifestación discursiva es un despropósito. Así sea por omisión, esto perpetua aún más la espiral de degradación social que representa la narco cultura.
Siempre he manifestado desde mi particular postura la necesidad de crear, fomentar y dirigir aspectos culturales en la población marginal, rediseñando los productos de consumo cultural. Tomando en cuenta que es la información la que crea la Identidad Cultural de los individuos.
En lo práctico es la actividad o la falta de esta y se genera desde el epicentro de las actividades del Gobierno, la información que condiciona la vida de los mexicanos. Esta vez ha ofrecido una pauta difícilmente reversible al legitimar en los hechos y en imaginario colectivo a un grupo delincuencial convirtiéndoles en Sujeto Social.
Tal vez, la mía no sea una idea tan diferente como la que se manifiesta en el pensamiento del Presidente López Obrador. Él también desde la Moralización de la sociedad, basada en retomar principios y valores familiares tradicionales de orientación indigenista, apuesta a una re-orientación cultural. Aunque pasa por alto ciertos factores que hacen parecer al menos lento, si no anacrónico su planteamiento del problema. Desde mi perspectiva, creo que la Re-educación cultural de los jóvenes crea nuevas expectativas para generar nuevas ideas y por lo tanto nuevos futuros dentro de un ambiente social favorable, sería más eficiente que apelar a la conciencia moral de quienes no han tenido los suficientes arraigos familiares que faciliten los valores tradicionales.
Pero en suma ambas y más perspectivas coinciden en un viraje cultural. Sin embargo, el Ambiente Psicológico que se ha generado a partir de los hechos en Culiacán Sinaloa ha sacado de la marginación una actitud social que no merecía un reconocimiento.
III
A modo de epilogo quiero anticipar que me parece en extremo peligroso suponer, dado la ignorancia sobre la naturaleza del fenómeno del Crimen Organizado como manifestación Cultural, que parece prevalecer en la visión del gobierno de López Obrador. Que esta reacción ante un fenómeno impredecible sea de alguna forma adecuada y represente una estrategia en sí misma.
Desde el inicio de esta nueva etapa de la vida nacional, el ahora presidente López Obrador aproximaba su visión en el tratamiento del problema, utilizando términos legales como Absolución, Perdón o Armisticio. Para lo cual, establecer la figura de Sujeto Social en una organización criminal me parece cuando menos arriesgado. Y con estos sucesos de Culiacán Sinaloa se ha dado el primer paso de una negociación, que parece de entrada demasiado ingenua y no se corresponde a los antecedentes históricos que tenemos, incluso con Colombia. Ya que las FARC y los Grupos Paramilitares a pesar de sus nexos con el tráfico de drogas obedecían oficialmente a demandas populares que sirvieron de puente de dialogo. No así sucedió con los demás carteles de la droga cuyo único objetivo era el enriquecimiento a través del tráfico.
La situación de los Carteles de droga y demás organizaciones criminales en México, obedece a factores de pobreza y falta de oportunidades en amplias regiones del país. Así lo escribirá la Historia y sirve para el manejo conceptual. Pero como demanda a cubrir y justificación política de la violencia, solo está en el pensamiento Lopezobradorista. Y por mucha gestión política, buena fe o capacidad intelectual, no significa que estos motivos vayan a permear como razón en la mentalidad de quien ahora se dedica a la delincuencia. Definitivamente no son sus demandas y ser cubiertas unilateralmente no evitara un retorno a la legitimidad como forma de vida.
Desde mi perspectiva parece que se ha creado con esto una complejidad innecesaria que contradictoriamente aplazara la resolución de conflictos y con ello la disminución del número de víctimas colaterales a corto, largo y mediano plazo.
Sin embargo, solo el tiempo define nuestro futuro…
martes, 8 de octubre de 2019
El Guasón...
Poco se puede aportar como comentario a la película del Guason, Monumental incluso en la mercadotecnia diría yo. El calificativo se redefine en esta época que la pantalla verde permite cualquier exceso. La cinta es de una facturación milimétricamente diseñada en todos sus aspectos, a los que la actuación de Joaquín Phoenix remata magistralmente.
Si bien no se puede definir como una joya, ya que la rareza original es un requisito obligado en las cintas designadas como tal. Es un producto perfecto.
El nombre de Scorsese y Taxi Drive (ahora sí, una gema de la más alta calidad) se ven plenamente explicados y justificados, tanto por la fotografía similar, como por la construcción de la psicología del personaje de Phoenix que parece partir de una continuidad y desarrollo de Travis (personaje de Scorsese).
Me parece es una hermosa y genial Ucronia. Termino para llamar a una supuesta historia alterna, donde el hubiera nos obliga a una nueva reflexión en la lógica de historia original.
El Guasón o Arthur Fleck "hubiera" sido la versión del personaje de Scorsese si este tuviese que nacer en Ciudad Gótica y fuera un personaje de cómic.
Por cierto, hablar de esta historia inscrita a un "universo alterno" como nombran los fans del comic fue una estrategia publicitaria efectiva pero irreal. Las posibilidades del personaje de de Phoenix se mueven eficazmente en la escencia del personaje gracias a ese marco. Igualmente por esa razón, no parece haber una contradicción con la interpretación de Heath Ledger y la versión de Nolan. Aquí de ve una génesis lenta y dolorosa, en aquella el Joker es una demoledora y maquiavélica fuerza de la naturaleza.
El tratamiento de Todd Phillips sin duda marcará un antes y después en la forma en que se puede sumergir en la profundidad de los personajes y las historias, acercándonos a la naturaleza intuida en los cómic. Sería estupendo ver un tratamiento así aplicado a la personalidad de Batman, un héroe al cual en una constante de la historia original la locura acecha, dividida por una delgada línea ética...
jueves, 29 de agosto de 2019
FIDEL, CUBA Y MI PUEBLO...
FIDEL, CUBA Y MI PUEBLO
¿Cómo escribir sobre la muerte de Fidel Castro sin citar odiosos lugares comunes, ilustrar la urgencia demostrar una postura política; afirmar vigencia y conocimiento de los sucesos contemporáneos? (Que más que sucede nos traspasan y arrollan con la inmediatez gracias a la masificación de redes sociales, con exigencia irreflexiva para dar una opinión rápida sin creerla realmente. Superficial en todo. De apariencia correcta sin necesidad de ser aceptada íntimamente) Desgraciadamente intentar escribir sobre el tema en el momento que ocurre, ya es redundancia que solo puede justificarse desde la Honestidad.
Siempre he creído que en mi caso, la politización de la realidad desde la infancia, fue un recurso para ayudarme a sobrevivir la miseria socioeconómica que sin duda me hubiese sumido en la depresión y la mediocridad existencial. Entender las desigualdades que forman parte del patrimonio nacional y de la identidad de muchos e intentar de cambiarla es mi forma de Resistencia, una batalla que solo terminara el día que también cierre los ojos definitivamente. Por eso seguramente simpatizo y me identifico con los revolucionarios del mundo sin las idolatrías ni ideologías que no comprendo. Mas con un compañerismo y camaradería que me lleva a dialogar con su vida, sus claroscuros iluminan mis actos erráticos y dudas. A través de ellos entiendo la conveniencia de ver el vacío como horizonte y no un espacio a rellenar con objetos y palabras. Irremediablemente el temor a eso, es la fuerza que nos obliga a buscar, crear y luchar por una alternativa de vida… inventar una Revolución.
Ineludiblemente ese camino (el mío), empieza con la lectura de libros de texto en la escuela. No dicen mucho y plantean menos. Pero tuvieron la presencia para suscitar preguntas y cuestionar la realidad oficial de los adultos, donde Prosperidad y Justicia Social publicitada desde los medios de la época, contrastaba con el mundo visto desde mi pequeñez en la campiña mexiquense. La fortuna quiso que pasara la infancia en este pueblo, donde la Revolución Mexicana acampo algunas noches sin habitar nunca en el sentir de la gente. Dejo algunos hijos bastardos (real y metafóricamente), fusiló algunos, colgó a otros y en general empobreció más a todos durante los días de la firma de Los Tratados de Teoloyucan… Así que la palabra Revolución fue siempre un abstracto omnipresente en cada acto público de mi pueblo: desfiles, tomas de protesta, inicio de clases, conmemoraciones en las que los politiquillos de rancho usaban el concepto para enjuagarse la boca y demostrar su convicción genuina a los “Ideales Revolucionarios” y así justificar con fe su militancia al Partido revolucionario Institucional.
Al crecer, mi capacidad de lector sobrepaso mis recursos materiales. Y las lecturas laicas como El Libro Vaquero, los Sensacionales y demás libros de monitos no satisfacían mi hambre de encontrar respuestas (más que conocimiento), a la incongruencia e incertidumbre a mi futuro, una afición temprana con todas sus reglas. Fue a los siete u ocho años cuando sucedió un hecho definitivamente providencial que me acerco a una perspectiva más amplia y completa a pesar de ser difícil de digerir a mi edad. Cerca de la casa a la que mi padre nos había llevado a vivir, existía entonces un complejo habitacional asignado a profesores y burócratas. Un corredor de diez departamentos situados detrás de lo que hoy es Casa de Cultura. Una irrupción moderna en nuestro medio rural, que trajo gente fuereña de un nivel de educación diferente, “… y no sé qué mañas…” escucharía decir por ahí. De hecho, nosotros tampoco teníamos arraigo en la zona, sin embargo el conjunto de varias familias era algo notable comparado con la discreción y buena asimilación de la mía.
Un día regresando de la escuela tome atención de los cristales rotos en las ventanas el departamento 10 al final del corredor. Habitado supuestamente desde mi memoria por tres jóvenes, una mujer y dos hombres, ella rubia, uno de ellos melenudo y rizado, del otro lo ignoro todo. Y solo se dejaban ver de vez en vez, ya sea porque no salían o no estar. Las cortinas velaban el interior pero la impresión de estar habitado era incierta. No recuerdo porque tipio de oscuras negociaciones ocultas en mi recuerdo, se decidió en asamblea de escuicles entrar a ver que había dentro, democracia que de hecho le daba un matiz de autoridad oficial, que hacia la travesura casi una buena obligación civil.
La puerta solo estaba cerrada con la perilla, dentro todo estaba destrozado, pero nada fuera de lo común de hogar clase mediero mexicano que despertara la curiosidad o la codicia a nuestras mentes rurales, mas ignorantes que inocente. Salvo a mí: tirados en el piso yacían una gran cantidad de libros, creo que tanto para los invasores anteriores como para los otros chamacos, esos montones de papel eran algo igual que basura, merecedores de un puntapié despectivo por su inutilidad práctica. Con la cotidianidad el lugar se convirtió en escondite de besuqueos, pequeños hurtos, masturbaciones adolecentes mirando revistas pornográficas para los mayores y el encendido de los primeros cigarrillos. Solo entonces me atreví a llevarme alguno más, con un sentido samaritano para evitar que fuesen victimas de secreciones colectivas cerillos.
De los propietarios jamás volví a saber nada, cuando más adelante trate de averiguar algo, solo obtenía el mutismo de los vecinos que me miraban con cara de ‘muchacho pendejo’. La no respuesta tenía el tufo de tabú de pueblo con que se esconde lo turbio de la gente simple. En un municipio religiosamente priista y pequeño del Estado de México, la fidelidad al partido es un mandamiento casi católico. La duda una ingratitud, el cuestionamiento público una mentada de madre a la patria y la comunidad; el activismo político fuera de la institucionalidad un pecado ominoso a callar, corregir y castigar. La franca oposición en ese entonces y el intento de cambio, un yerro que se paga con la muerte. Ahora especulo, solo eso, que la policía política en los ochentas tuvo la sana y patriótica costumbre de “levantar” a los inconformes de actitud sospechosa y critica al sistema. Teoría que sustento en haber tenido un padre que oficiaba en el Heroico Cuerpo de Granaderos durante la represión estudiantil del 68, y ser testigo como a mi tío lo sacaron los judiciales a putazos de casa solo por tener facha de hippie y fumar mota, de una patada en el trasero le sacaron del bolsillo su libro de Elena Poniatovska. Igual y principalmente, al empezar a entender el contenido de todos aquellos libros: Lenin a Marx, Engels y todas las obras canonizadas de todos los santos del comunismo. Varios libros mimeografiados con el sello de la URSS que no entendía y una espléndida colección de revistas publicadas en Cuba.
Fue entonces que la figura de Fidel empezó a formar parte de mi consiente para ver el mundo. Personalmente sostengo que para personas como yo, mexicano joven e irresignado Fidel forma parte de irreductible de nuestro imaginario por simbolizar la posibilidad de cumplir las carencias materiales con que crecemos. Fidel, un ser con autoridad y gobierno en un espacio geográficamente concreto, liderando a personas de carne y hueso tratando de proporcionarse unos a otros, al menos en teoría beneficios tangibles, como la Educación, Salud y Alimentación… Para un joven un idealismo necesario (La imagen del che, sin menospreciar la vida del hombre, me parece queda en la nebulosidad de símbolos heroicos en la mente de aburridos, románticos e inadaptados burgueses que buscan diferenciarse o rebelarse ante sus compañeros de clase; cuyo destino es convertirse en engranes de un sistema. Han hecho de él algo más cercano a un personaje de Hollywood que un revolucionario. Fidel, como tanto es un referente obligatorio en mi vida. [No pude evitar aun a esta edad, en estos momentos visitar en Tuxpan Veracruz, los supuestos lugares donde dejó su huella antes de partir en el Granma.]
En Teoloyucan en mi infancia y a partir del mundo en textos descubiertos, me hice fan de escuchar Radio Martí. Que sintonizaba en la radio de banda ancha de mi casa. Por oscilaciones del destino, la televisión tenía un lugar pasajero y prescindible en la cultura familiar que lo mismo se compraba o vendía según las circunstancias. Allá afuera a lo lejos, en una isla pasando el mar que aún no conocía íntimamente abstracto pero real, supe que existía un lugar donde el hombre con sus errores intentaba la igualdad y se procuraba Justicia ante el mundo. A pesar de la chingonería gringa que nos metían por la tv y la mercadotecnia política. Un lugar llamado Cuba. Rigiéndose por principios que empezaba a entender. Las largas horas pegadas al radio, a veces en compañía de mis hermanitos escuchando programas documentales, de música, educativos y de información; expresados en un lenguaje que empezaba a ser propio, generaba nuevas ideas que traducía a los más pequeños. Entre todos encontramos una simple forma de Educación, al final cumplimos el ideal comunitario con lazos de cariño. Hoy, a pesar que ninguno de nosotros hemos hecho cosas grandilocuentes, mis hermanos me hacen sentir orgullosos de esos momentos y feliz por lo que son y piensan. Creo que en algo contribuyo Fidel y su concepto de revolución a nuestra ética humana por su vigencia tangible. Su presencia se atestiguaba en las noticias del momento y en nuestro contexto. Sus ideales que compartía con nosotros, niños, son en su sentido objetivo la lucha por estar en un mundo mejor.
La Revolución dejo entonces ser las palabras huecas para quedar bien con el Señor Licenciado Fulano del Gobierno del Estado en los días festivos.
Hace años, cuando participaba en la revista Voces y dedicaba un tiempo entusiasmado a recabar información regional, principalmente para personalmente reforzar mi identidad como teoloyuquense, deteriorado por los años vagando por el mundo, buscando insertarme efectivamente en él. Me encontré y regrese varias veces a una casa de adobe en ruinas, un lugar agradable debajo de una arboleda, cerca donde ahora vive por fin definitivamente mi familia. Para estudiar especialmente un arco de punto del siglo XIX semejante al de las antiguas haciendas en la orilla del pueblo; pertenecientes a los terratenientes de la época.
Conversando con el propietario del lugar, después de romper la desconfianza natural, me comentaba que ese lugar era conocido como ‘la casa del Che’. El cual se casó en Tepotzotlán, otro pueblo al que se puede llegar caminando por un antiguo y entonces hermoso rio que hoy es un vertedero de aguas negras. Investigando más a fondo. Supe que un tiempo fue supuestamente habitada por futuros combatientes que de aquí partieron a Tuxpan y después a la Sierra Maestra; de ahí su nombre. Sin poder asegurar que efectivamente Fidel o el Che Guevara vivieron ahí. La clave de la incógnita me la proporciono un amigo de Ensenada, fanático como yo de la lucha libre. Me comento que aquí en el Estado de México, los cubanos recibieron entrenamiento en combate cuerpo a cuerpo, impartido por un luchador mexicano, del cual no cito su nombre. Mis escapadas habituales a la Arena Coliseo en la Ciudad de México en la época de la revista, me dieron la certeza. Al llegar por una cerveza antes de la función a una pulquería en contra esquina de la arena, sobre los muros de azulejo blanco estaban colocadas fotos de un luchador grande y prieto, llaveando a unos jóvenes barbudos: los próximos guerrilleros cubanos. Otra con el mismo hombre abrazando a Fidel y una más reposando varios de ellos una casa con el mismo arco de mampostería que yo observé en Teoloyucan. No pude conversar con algún familiar directo para confirmar las sospechas. Solo entrevistar a un sobrino. El nombre del poblado no lo sabía, solo estaba seguro que su tío no conocía al Che, pero siempre estuvo muy orgulloso de su amistad con Fidel.
Cierto o no, es una gran historia que llena mi emoción con respecto a Fidel porque puedo palpar todo lo que existió en común entre ambos. Varias veces, al visitar a mi madre, paré a observar el silencio y los años reposando en las paredes de adobe, desintegrándose en la intemperie. Se me ha erizado la piel de orgullo imaginar a los revolucionarios aprendiendo lucha libre en este lugar en mi pueblo, sentados en las tardes mirando el viento meciendo las milpa, despertando los olores de los alfalfares . Una emoción oblicua y completa, parecida a la felicidad. Coincidencias reafirmando mi identidad y transcurrir, tratando de mantener congruencia con lo que pienso y mi realidad. Refrescando mi Resistencia.
Es por eso que en estos días, la muerte de Fidel es un hecho familiar que no duele como tal. Sirve para evocar una revolución que se forja en mi experiencia con la paciencia obstinada, a falta de ideas y tal vez de valor, para desear al menos, sin cerrar los ojos un futuro mejor para todos. Y no bajar simplemente las manos,a meterlas en los bolsillos y sacar unas monedas para adquirir algo. Para verme feliz en la imagen de un aparador. Bien por ti Fidel.
miércoles, 28 de agosto de 2019
Momento
UN GRAN MOMENTO…
La conferencia del Presidente López Obrador en el día de ayer (miércoles 28 de Agosto 2019) puede ser, a mi parecer la más importante en lo que va de su mandato. Se anunciaron el acuerdo final sobre los contratos de gasoductos de una renegociación con las empresas contratistas. Lo que en un momento el propio presidente llamo “contratos leoninos”. Pactados durante el esquema de las llamadas “Reformas Estructurales” en el rubro de la energía; para abastecer de gas natural importado a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Es importante por algunas razones que se alcanzan a definir.
Primero, por la reducción de tarifas en el suministro y el cambio de giro de concepto en las partes: el Gobierno Mexicano pasa de ser un inversor, coparticipe de pérdidas; a un adquisidor del servicio. Reduciendo sensiblemente el riesgo de dicha inversión a futuro con un ahorro considerable a mediano y largo plazo. Aquí el negocio controversial era el pago de indemnizaciones por causas extraordinarias de operación a favor de las empresas, que garantizaba una sangría ilimitable de los recursos económicos del país con un aumento escalonado en los costes de electricidad para los ciudadanos. Sin llegar ser propietarios de la infraestructura se tendría que asumir sus costos. Esto al final esclavizaría la industria eléctrica nacional a la dependencia a estos proveedores.
Contratos con un diseño típico desde sexenios anteriores que hasta hoy se había convertido en norma. Si alguna vez en lo tangible se ha roto la dinámica al Neo-Liberalismo rapaz como cultura de negocios ha sido en ese momento.
Segundo. Porque la comparecencia pública en una declaración conjunta, entre el empresariado del sector y el Gobierno federal. Ha permitido al ciudadano formar parte activa de procesos que anteriormente se hallaban velados, que formaban parte de la mayor área de corrupción del Servicio Público y enriquecimiento ilícito de las más altas esferas del poder en México. El ciudadano pudo ver una funcionalidad en la gestión política que defiende sus intereses. Independientemente de quien gobierne, se ha cumplido una de las finalidades de la Representación Democrática. El solo hecho de verlo como una realidad y no solo un supuesto, seguramente cambiara la mentalidad del mexicano ante el poder.
Un apéndice de lo anterior se relaciona con el énfasis que trato de reflexionar, y es que no hay un referente económico más significativo en la actualidad que el sector energético, (es indudable la trascendencia de ver al mexicano Carlos Slim [Grupo Carso] por lo que representa, respaldando personalmente el acto). Los representantes de empresas emblemáticas en el ramo y gran peso económico. Con todo esto han dado certidumbre al proyecto de Nación del ahora Presidente y sus políticas, generando inevitablemente una pauta no solo en la economía. También de cómo se entiende en el sector empresarial y de inversión, a nivel mediático, político y social la gestión de López Obrador. Es ante todo un mensaje de gran simbolismo y significado. Aunque tal vez el golpeteo político de la ‘Oposición Conservadora’ como él la nombra, no se reduzca, esto ya no tendrá por argumento la duda razonable hacia el discurso Presidencial, porque ha dejado de ser una especulación utópica, buenas intenciones y moralejas; para dar muestras concretas de su Posibilidad. La divagación y sospechosismo en cómo se está ejerciendo el poder, ahora cuenta con una base de contraste.
Tercero: LO QUE NO SE DIJO.
Entender las implicaciones en su justa dimensión requiere un conocimiento profundo en el sector energético y economía; seguramente será un tema de medios para rato.
Hay un aspecto Importante del suceso sobre el cual no se enfocó directamente la atención, pero es parte medular en la cuestión misma. Se trata de principalmente de la Gobernabilidad en su conjunto (La actuación del Gobierno sobre esta controversia resuelta y sus términos es ya una muestra de la misma). SIN EMBARGO, ES EN LA PROBLEMÁTICA DE LA SEGURIDAD donde este suceso tiene además gran trascendencia. Este tema ha sido una de las mayores incógnitas sobre cuál es la perspectiva concreta del gobierno de López Obrador y es sin duda el mayor interés que inquieta a la totalidad de mexicanos.
Parece un asunto diferente, pero en lo personal he aprendido que para deducir el pensamiento Lopezobradorista, es necesario verlo desde la divergencia. Para lo cual, es necesario hacer una contextualización fuera del espectro en el que se suscita esta renegociación.
En la década de los ochenta cobra mayor importancia el aseguramiento de las Reservas de Energía a nivel internacional. El fin de la Guerra Fría está marcado ya no en la expansión de ideologías, sino en una carrera por dominar las reservas de petróleo y demás fuentes de energía no renovables, principalmente en Oriente Medio. La URSS y China contando con cercanía geográfica y una táctica de apoyo armamentístico, tecnológico y de capital para desarrollo de infraestructura, contrastan competitivamente con la estrategia de colonialismo Cultural y control político de gobernantes, aplicada por las potencias Occidentales. La modernización de esta parte sur de Asia y Norte de África destaca principalmente por su radical Nacionalismo, cuya Identidad rechazaba naturalmente la colonización. Lo que los sitúa en desventaja de influencia frente a las potencias comunistas.
Después de la guerra de Vietnam y sus nulos resultados para Estados Unidos (1959-1975), envolverse en una nueva guerra de ocupación en esa década, era un proyecto impensable políticamente. Su mayor aliado en la zona era el joven estado de Israel y pero diversas situaciones mermaban su capacidad para generar en ese entonces, una coalición efectiva con países europeos que tenían intereses políticos en la zona. Además de los conflictos del pueblo Judío con Palestina y el papel ambiguo de los Emiratos Árabes.
[Lo hace de esta parte del mundo por su complejidad muy inestable y un hoy no encuentra su equilibrio. Al final, la escalada armamentística en la zona y la reacción más allá fuera de las fronteras mediorientales, con acciones de terrorismo internacional. Ha hecho inevitable el envío de tropas norteamericanas a partir de los noventa y la intervención occidental en las estructuras políticas de los pueblos en la zona.]
Es en este contexto y en apoyo a las empresas estadounidenses del petróleo, surge la figura moderna de los Ejércitos Privados o Contratistas de Seguridad, emanados del ejército estadounidense y otras fuerzas armadas de Europa, para vigilar la construcción de instalaciones. Una nueva manera de ocupar y hacer la guerra pasando de largo el tema político.
El desarrollo de pozos, refinerías, gasoductos y oleoductos de parte de las compañías norteamericanas siempre está desde entonces, emparentado directamente con el auge de las empresas de Seguridad Privada y Contratistas Militares. Este modelo esta para garantizar en este aspecto tan importante como es la energía para la infraestructura económica de los países occidentales. Se ha repetido en el futuro en países de África y el sur de Asia.
En América Latina, un ejemplo derivado de esta mecánica utilizada por empresas petroleras ha sido Colombia. Si bien no hubo una utilización abierta de empresas de seguridad militar de origen extranjero, debido a los márgenes de su Constitución. En la década de los noventa, junto al auge de construcción de ductos y de la industria de extracción, también surgió el mayor crecimiento de fuerzas Paramilitares, estas sí, adiestradas por Estados Unidos y fomentadas por la Industria petrolera nacional. Anteriormente, los cuerpos de Autodefensa habían sido históricamente una reacción armada por parte de empresarios locales ante la expansión de grupos guerrilleros, de hecho todos estos iniciaron como los primeros (FARC, ELN, M19, EPL). En los marcos del desarrollo de la Industria petrolera del país, su preparación, organización y su campo de acción alcanzo cobertura nacional.
A nivel mundial, durante conflictos sociales, el sabotaje de ductos ha sido una constante en la estrategia de grupos armados tanto en medio Oriente, África, Sur Asia y América Latina. Primero como una forma de presión política, después como una forma de financiamiento. (La expansión del poder armamentístico y logístico de ISIS, en los estados musulmanes en conflicto no se explica sin la venta de petróleo y el control de la infraestructura de ductos. También cabe resaltar que la “ordeña” o “guachicoleo” en México hace su aparición con la asesoría y técnica de grupos delincuenciales colombianos a carteles de la droga.)
La Seguridad de ductos e instalaciones de infraestructura, es un factor de riesgo conocido y muy importante a la hora de planear y ejecutar proyectos de inversión para empresas petroleras. El capital invertido inevitablemente considera este factor como decisivo a la hora de perfilar contratos y México no ha sido la excepción.
Los contratos en las líneas de gasoductos que hoy se renegociaron, en su momento fueron planificados en los márgenes de las llamadas ‘Reformas Estructurales’ impulsadas en sexenios anteriores y ratificada la Energética en 2013, en un contexto nacional de corrupción política en los estados, que generó el crecimiento de organizaciones criminales de alto impacto. Con una capacidad de control de poblaciones, poder de fuego mayor que las fuerzas policiales y del Ejército, mayores recursos materiales y humanos, En disputa por la facultad al Estado Mexicano de gobernar amplias zona del territorio nacional.
A pesar que aún se mantiene la versión de que dichas organizaciones son simplemente carteles dedicados al tráfico y producción de estupefacientes, idea un tanto romántica e ingenua a estas alturas de la experiencia. Su fin último demostrado a través de la historia reciente, ha sido el total control de la infraestructura económica. Los crímenes de alto impacto se conjugan en el país, con el cobro y manejo de las actividades comerciales de regiones enteras, en una especie de colonialismo criminal. HASTA EL INICIO DE ESTA GESTION PRESIDENCIAL, EL ROBO DE COMBUSTIBLE A DUCTOS DE PEMEX, ERA UNA DE LAS MAYORES FUENTES DE RECURSOS PARA GRUPOS CRIMINALES.
Los contratos de CFE con las empresas constructoras de gaseoductos, para el transporte de gas natural hacia las plantas generadoras de energía, estaban condicionadas a que cualquier evento extraordinario que causara perdidas en su construcción y operación, seria absorbido por el Estado Mexicano, obligado a pagar indemnizaciones a las empresas que suministraban el servicio. Los mayores riesgos dado el contexto del país eran de índole social, principalmente relacionados con el Crimen Organizado.
[Un ejemplo de cómo se relacionan todos estos fenómenos es que a partir de la llamada Reforma Energética, se dio una apertura para que empresas privadas, nacionales y extranjeras, se hicieran cargo de la venta de gasolinas y diesel en todo el país. Sin embargo dicha apertura solo fue cosmética y al final un despilfarro de un recurso comercial de PEMEX. Ya que el consumidor a pesar de poder elegir entre diversas marcas de estaciones de servicio, sigue consumiendo la misma gasolina nacional, aderezada con aditivos patentados de las franquicias.
Ninguna empresa privada extranjera ha invertido en infraestructura para comercializar la gasolina producida en sus refinerías, el principal riesgo de tal inversión es el robo de combustible durante su transporte, ya sea por tierra o ductos por parte del Crimen Organizado. Hasta hoy la operación del suministro sigue a cargo de la paraestatal mexicana.]
La seguridad de los ductos fue parte controversial de las discusiones sobre la Reforma Energética. Según la política estadounidense, el gobierno norteamericano está en derecho y obligación de defender los intereses e inversiones de sus ciudadanos en el extranjero, incluso por vía militar en el peor de los casos. También está la facultad de las empresas para recurrir a contratistas militares en vigilancia a su operación. En resonancia con la política mexicana, esto es impensable. Por eso las condiciones económicas en que se fraguaron estos contratos con CFE, en los que el Estado Mexicano estaba obligado a recuperar perdidas y recompensar a través de indemnizaciones los costos derivados por la inseguridad. Esto no solo elevo las tarifas, sino además sirvió de esquema para una mayor ventaja económica en sus términos.
A pesar de la política manifiesta del Presidente López Obrador en materia de seguridad, anteponiendo la paz a las acciones armadas y la reducción de la pobreza como causa del fenómeno criminal en México. En estos meses de su gobierno, el panorama en el mapa del control delincuencial ha cambiado imperceptiblemente pero de forma muy radical y firme. Especificar estos cambios, nos ayuda a definir la cardinalidad de la realidad mexicana y el rumbo de las acciones del gobierno ante el fenómeno del Criminalidad.
Tomando por ejemplo ciudades como Tijuana, Guadalajara o el Estado de Michoacán se puede observar que la hegemonía territorial se ha divido en una cruenta lucha de células y grupos más reducidos, tanto en dominio de territorio y recursos. La primera (Tijuana) está sumergida desde hace años, en una lucha cruenta y estancada entre varios grupos criminales, la dominación de la ciudad fronteriza por parte de un grupo determinado, ya es un fenómeno descartado dada la complejidad alcanzada. Michoacán ha pasado en poco tiempo de una repartición del estado entre tres grandes grupos que dominaron la escena, a más de una veintena de células en disputa constante por los municipios. El fenómeno es similar en el estado de Guerrero, Tamaulipas, la zona del pacifico: Nayarit, colima, Sonora, Sinaloa etc. En resumen, el Crimen organizado ha sufrido una atomización en sus liderazgos, se han roto las HEGEMONIAS TERRITORIALES, si bien ha habido una expansión últimamente a zonas antes pacíficas y con poca presencia de carteles (Tabasco, Yucatán, Querétaro, Campeche, San Luis Potosí, etc.), esto se debe al mismo fenómeno -̶ la fractura de liderazgos y la subsecuente división de zonas ̶ y no al aumento de su operatividad.
Así mismo, el incremento en la comercialización de drogas, principalmente el “hielo” o “cristal” para consumo local en zonas del sur del país como Guerrero o Chiapas donde hasta hace poco no era común su presencia e incluso en el mismo Michoacán, el mayor productor de metanfetamina, (donde los grupos criminales eran de corte moralista como La Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios y Las Autodefensas), el consumo y venta de Cristal era un atentado a la comunidad que se decía defender y representar. Pero hoy, se lucha abiertamente por las “plazas” de venta de esta droga en los municipios.
[La disminución del secuestro, extorción, momentáneamente en estas zonas, ha sido un derivado del reacomodo en la dinámica criminal. A la vez que la operatividad del Estado Mexicano avanza en la prevención y combate a este tipo de crímenes. En este nuevo esquema es posible un repunte en el número de homicidios relacionados al crimen organizado, delitos del fuero común y un disparado crecimiento en el número de adictos, por la masiva difusión de drogas baratas como la metanfetamina. Esto porque al haber roto o al menos disminuido actualmente, el perverso vínculo entre la corrupción política y los grupos armados. La eliminación de un recurso económico tan sustancial como el robo de combustible, ha influido a la búsqueda de la comercialización de droga como la mayor fuente de ingresos.]
Los términos en que concluye la negociación sobre el tema de los gasoductos para la CFE, es un signo esperanzador para México. Ya que supone se ha asumido un esquema de seguridad para la operación de los mismos. Implica que el Gobierno Federal ha remontado en la estrategia de recuperación de territorio nacional, a través del fortalecimiento de sus Instituciones de seguridad; a pesar que este tema no se ha relacionado directa ni públicamente en este logro.
Creo con ilusión que al fin hemos alcanzado un grado de certeza política. Atender los problemas emergentes que nos afectan a corto plazo (como este caso y el tema de la migración) está forjando no una estrategia a futuro, si no acciones metódicas que al final repercutirán en el esquema e identidad en el tema de Seguridad durante lo que queda del sexenio. Creando una sinergia entre la realidad y las ideologías políticas…
viernes, 7 de junio de 2019
Bullying. Una farsa autoimpuesta.
Encuentro un comentario de una amiga en redes sociales utilizando con pasmosa seguridad el termino Bullyng como verbo, para hacer referencia a una hipotética situación de burla por vestimenta a un grupo de estudiantes; a raíz de una noticia controversial en redes sociales. Así mismo recuerdo anteriormente la odiosa expresión de un chico de doce años acusando que su profesora “lo bulea”, tomando como base que está le pide con reiteración cierto deber o actitud en clase. Así mismo un caso referido por un familiar sobre una demanda de Acoso laboral de un compañero suyo en una Institución de Seguridad del Gobierno con perfil militar, denunciando que se requería más tiempo de servicio activo del que marcaba su horario habitual. Él lo denominaba “Bullyng laboral”. (Leynmann lo nombra “Moobing”)
Situaciones todas estas me producen una sensación incomoda de vergüenza. El término, del cual se ha abusado indiscriminadamente es un caso asombroso en México. “Al llamar todo Bullyng, en realidad no reconocemos la seriedad del problema” según Elizabeth Englander (Centro de Reducción de la Agresión. Massachusetts. EEUU.) “Es uno de los efectos secundarios desafortunado de crear una campaña de concientización.”
El tema entra en discusión a la arena pública la primera década del siglo XXI (2004-2006), como una locución que expresa una situación aún no identificable en la cultura del país. Se forzan significados y hechos para dar sustento a una Política Educativa y de Derechos previamente pactados en convenciones internacionales [Organización Mundial de la Salud (OMS), en su informe Mundial sobre la Violencia y salud 2002, declaro la violencia como uno de los principales problemas de Salud Publica en todo el mundo. Este informe tuvo mucha trascendencia en foros internacionales encargados de estrategias económicas. Previamente, La Organización para la Salud Panamericana establece en 1994 prioridades para el s. XXI la promoción de estilos de vida no violentos implementados en los sistemas e educación. En suma, se traducen en cambios culturales. Esto sirvió de parte aguas para llevar el asunto al ámbito Latinoamericano. Sin considerar la cultura misma. Tomando como referentes la problemática Norteamericana y en menor medida los casos y estudios europeos.] Con el fin de empujar una agenda económica en el tema de la Educación Social, que junto con el Sistema de Competencias en el Sistema Educativo, nos llevaría más adelante a tratar de implementar una fracasada Reforma Educativa dentro de un plan de Reformas Estructurales para la nación.
Una de las más prestigiadas publicaciones en Latinoamérica, la Revista Cubana de Medicina Integral, define así el anglicismo: CONCEPTO DE GRAN PRESENCIA MEDIÁTICA Y MUY POCA CLARIDAD SOBRE LO QUE SIGNIFICA.
Entender este concepto en una realidad tangible, me remite a un recuerdo de la segunda mitad de los noventa, coincidente con los tiempos de las primeras manifestaciones públicas e institucionales sobre el tema. Este me ha sido de mayor utilidad para conocer el concepto que cualquier material académico:
[Fortuna. North Dakota. Un lugar paradójico no solo por el nombre en español cerca de la frontera con Canadá; también era una mala época para mi vida. “Bully” era un tipo brutal y su fisonomía lo representaba fielmente, no alto pero si corpulento (el trabajo lo requería: cortar la mayor cantidad de árboles para Navidad, en las peores condiciones climáticas y laborales. Un trabajo que se puede definir como verdaderamente marginal, óptimo para delincuentes en fuga, ex convictos y viciosos. En mi caso, no tenía a nadie en ninguna parte, así que mis opciones de empleo eran mínimas por mi estatus de ilegal, aparte en ese tránsito cumplí la mayoría de edad). Él era hijo de un blanco y una mujer india de cabello rizado y rojizo que enmarcaba su cara indígena, con la nariz chata y torcida. No recuerdo su nombre si alguna vez lo supe, su apodo lo sintetizaba en mi mentalidad mexicana como “torito” (Bull ̶ toro) por su aspecto, no me costaba mucho esfuerzo encontrar la similitud bovina.
La actitud era de una persona abusiva, rodeado de otros tipos adictos a drogas y alcohol, hablaba a gritos. Se hacía servir en sus faenas personales como lavar ropa, cocinar, etcétera, por los tipos de menos antigüedad de su grupo. También en el aspecto económico y de trabajo había una cierta explotación en sus relaciones. Hasta ahí puede existir cierta analogía con el uso actual de la palabra y su contexto actual que puede parecer una accidental.]
El consenso sobre el origen de la palabra hoy de moda, es que deriva del holandés Boel. Utilizada en el siglo XVI por los señores feudales para referirse a sus mujeres. Hoy este vocablo se traduce como Amante, aunque este término en el castellano actual, no refleja el sometimiento (poder y dominación) de una voluntad a otra: la coacción implícita en su uso antiguo; donde ser siervo era una especie de esclavismo. Cabe notar que este aspecto histórico de la palabra esta sin analizar y profundizar en su contenido, otra de las grandes fallas producto de la irreflexión con que se ha expandido el uso del término.
Es con ese énfasis que el Psicólogo y Educador Sueco Dan Olweus lo introduce en sus estudios sobre intimidación sistemática (1970). Es en estados Unidos donde encuentra aceptación a sus teorías y en 1978 publica ‘La agresión en las Escuelas: los bullyies y niños agresivos. (Cursivas mías) Identificado al caso norteamericano, me atrevo a suponer.
Aquí regreso al caso real del “Bully” real. Un viejo alcohólico franco-canadiense, habitante de la región es quien me da la pauta: bully en algunas zonas de Inglaterra se utiliza para designar a los provocadores, fanfarrones y matones (Oxford English Diccionary. S. XVII, su primer uso registrado 1710), es en ese mismo tenor que se extiende su uso en Norteamérica en el s. XIX y principios del XX, para nombrar despectivamente a los bandoleros que medraban en esa región aun desolada del país, al margen de una autoridad insuficiente que hiciera cumplir la ley. Obteniendo de la escasa población víveres y lo necesario para la subsistencia, sin que ello significara un despojo definitivo (en ese marco de desprotección, un robo como tal, solo era calificado y perseguido si sucedía a una Empresa Comercial, Banco u Oficina del Gobierno).
El vocablo aún se conserva en esa latitud para titular a quien demostraba esa conducta. En algunas charlas, el viejo que gustaba contar anécdotas e historias, nombraba diferentes bullys, en distintos tiempos y regiones. Otro ejemplo dado son las mafias de comunidades extranjeras (italianas, rusas, irlandesas etc.) que dominaban las actividades ilícitas en las zonas urbanas en el norte de ese país en la primera mitad del siglo XX, cuya principal actividad era la venta de ‘protección’. Algunos personajes de negra memoria llevan el epíteto como antecedente de su nombre o apellido (bully Salomone, bully Vizzini, bully Paul [Kelly], etcétera).
Con este argumento me queda claro que la expresión SOLO es aplicable a una conducta plenamente delictiva. Traducida a nuestro contexto actual de idioma y país, al buscar una analogía concretamente cercana, solo se puede aplicar el anglicanismo con todo derecho (que dicho de paso, no es aceptado por la Real Academia de la lengua Española por la ambigüedad de su uso) al “cobro de piso” de parte de las asociaciones del Crimen Organizado. Y para eso nuestro lenguaje se ha bastado, tomando de referencia el cobro de impuesto de parte de autoridades al ambulantaje.
¿PORQUE CREAR CONCIENCIA SOBRE EL USO DE LA PALABRA ‘BULLYNG’?
La propaganda sobre el tema llega en un momento histórico determinado por la homogenización de una cultura que facilite el entendimiento comercial entre países, en plena etapa de Globalización; la cual culturalmente, hoy empieza a contraerse con movimientos políticos de ideología nacionalistas.
El desplazamiento de la confianza natural en la identidad a las instituciones familiares, herederas y principal expresión de nuestras culturas locales, hacia formas más estandarizadas internacionalmente, sujetas al arbitrio y sanción del Estado, supuesto representante de toda la población. Es un tema demasiado profundo, pero que hoy, conociendo los alcances de los medios de comunicación e información, podemos identificar estas teorías como palpables. El Bullyng es una expresión concreta de un concepto introducido para formar parte de nuestra Identidad Cultural.
Uno de los argumentos más fuertes de su respaldo, para conseguir aceptación y penetración en la mentalidad mexicana es la Toma de Conciencia de una situación antes ignorada. Uno de los mayores logros de la Ciencia Publicitaria es que las “Palabras crean realidades”. Es el lenguaje el que inevitablemente describe nuestras emociones y el mundo que vivimos.
La mayoría de mexicanos presenciábamos el fenómeno gracias a la influencia de la televisión, reflejo inevitable de la cultura norteamericana (En las últimas décadas, según estudios de la Universidad de Coahuila, el 84% del contenido de la programación proviene directa o indirectamente en forma de remakes de la nación del norte) sin entenderlo cabalmente hasta su promoción en la primera década del s. XXI. Lo que demuestra las diferencias culturales entre las dos idiosincrasias.
Hoy existe una confusión entre el término y la realidad social. Parece que entre adultos, académicos, padres e investigadores se ha llegado a la convención de tratar los problemas típicos del crecimiento, de los sistemas educativos producidos por la violencia social con esta generalización, como ha hecho notar Kevin Ouinn Presidente de la Asociación Nacional de Funcionarios de Recursos Escolares de Estados Unidos, es en este caos donde se pretende legislar y crear estrategias educativas cediendo a las tendencias mediáticas.
Casi cualquier evento infortunado de nuestras relaciones personales o momento que los alumnos se hacen algo entre si y conlleva desconsideración, molestia o algún tipo de comportamiento hiriente, se etiqueta socialmente como Bullyng. A pesar que esos roces forman parte natural del trato social mismo, del crecimiento del Infante y además son el sustrato para una sana formación de auto respeto por medio de la experiencia en la solución de problemas de interacción.
(Investigando testimonios en You Tube, encontré que se ha ‘tipificado’ en el imaginario del adolecente y educador, una categoría tan ridícula como “el Bullyng por exclusión”: una situación donde se convierte en una agresión el no ser invitado a jugar un partido deportivo, ir a una fiesta o pertenecer a un grupo con una actividad determinada. Encuentro varias similitudes con el concepto de Marginación que ha llegado en el ámbito público a dimensiones surrealistas)
Admito que soy de la generación que de niño aun defendía su espacio vital (mi cuerpo, mis valores de entonces) a golpes, a pesar de ser algo tímido, torpe y bastante cobarde. Recuerdo, como coincidirán algunos adultos que compartieron la época, No solo fueron ataques y respuestas centrados en la violencia. Estos sucesos simbolizaban una especie de ritualidad para delimitar el rol social en la comunidad y entre infantes; ya sea en la escuela o en el barrio. Más cercano a una tradición social en México que se puede rastrear por generaciones en nuestra Idiosincrasia, que al fenómeno reflejado en la misma idiosincrasia norteamericana difundida en medios, que a su vez encuentra raíces comprobables en su misma tradición social histórica. Como en el caso de la anécdota del ‘Bully’ de North Dakota.
En todo caso, el fenómeno se encuentra más cercano a las definiciones originales de Moobing observadas en la zoología, que es el acoso animal de parte de alguno de sus semejantes, por las mismas razones de especie.
Normalmente estos momentos en mi infancia, no revelaban el mismo sadismo de hoy día, el cual es más producto del miedo inducido por la manipulación mediática que victimiza al ser humano y al niño en específico ante la violencia. Junto a la carencia del valor de auto respeto (el cual es el mayor antídoto y prevención para los casos de abuso ya que nos libra de ser víctimas o victimarios) A su vez reflejos de los ejemplos de respuesta absorbidos de los productos culturales que informan al infante: videojuegos, películas etc. Pero sobretodo de la Violencia Ambiental (violencia pervasiva) que vive el país.
La Violencia Social es directamente culpable y ha permeado los centros escolares, demostrando la vulnerabilidad de la población infantil al fenómeno. Una deficiencia de los sistemas de Educación o culturales. El Bullyng o violencia es producto de la Violencia social, ya que la violencia intrafamiliar, ha sido por tradición una de las formas de educación hasta finales del siglo xx de parte de los padres y en menor porcentaje de las instituciones. Violencia ambiental o pervasiva (Violencia Social, producto de Crisis Económicas. Universidad católica de Chile)
El uso indiscriminado de la palabra devalúa su concepto, es una forma efectiva de ocultar y disfrazar los procesos de violencia social. Una falta de respeto a las verdaderas víctimas de Bullyng que han pagado con su vida la falta de objetividad en el fenómeno.
Nombrar Bullyng a prácticamente cualquier interacción no favorable a la percepción emocional de cada uno, es un pantano en el mundo de la violencia donde cualquier forma tangible de la misma carece de un peso objetivo. Hay una temeraria banalización de la maldad en este uso generalizado de tan penoso hecho.
A pesar de la masificación de información y citas, al investigar el tema caí en cuenta en la insuficiencia del vocablo para retratar la realidad de la agresión y su impacto de manera racional. Consulté una serie de videos testimoniales de víctimas y presuntas víctimas, (además de artículos de opinión amateurs y académicos). Los casos, a pesar que se suscribían en el motor de búsqueda con la palabra citada, al narrar el testigo, especialista o victima la secuencia de actos y la impresión emocional sobre la agresión o presunta agresión, los testimonios con más apego a una realidad posible de connotaciones delictivas, no solo de percepción; hacían uso de palabras claves antes o después del concepto, palabras como: Violencia, Agresión, Acoso, Maltrato, Insultos etc. Acompañaban el término, para especificarle y dar un peso concreto en la realidad.
“Mucha gente usa la palabra para lograr lo que desean, se convierten en víctimas perpetuas, pero lo único que desean es el poder y el control”. Ben Leitchtling, fundador de BulliesBeGone
“palabras como niños malvados, o víctimas se devalúan, en vez de quedar reservadas para el fenómeno de abusos tanto para la escuela como el lugar de trabajo” Malcom Smith. Universidad de Nueva Hampshire. Fundador del programa contra abuso escolar “The courage to care”
“¿Cómo podemos seguir usando una palabra que tiene tanta carga emocional, sin devaluarla a tal punto que la gente se queje cada vez que le pasa algo malo? “Expresa Nadine Connell profesora de Criminología de la Universidad de Dallas Texas. Opino como en el caso anterior de los testigos en video que no hay ningún problema en dejar de hacerlo, como tampoco hay alguna ventaja en la utilización del neologismo, ya que no reflejan la situación de Violencia que permea la sociedad y la confusión del lenguaje distorsiona la percepción de la realidad.
Son pocos los estudios en México con respecto a la violencia escolar fuera de esta perspectiva del bulling. Mayormente hechos en universidades estatales donde el Crimen Organizado tienen un alto grado de influencia cultural (Chihuahua, Nayarit, Baja California). Pero son contundentes y verosímiles por hallarse enmarcados en una descripción inmediata al fenómeno que apunta que la Violencia en Centros Escolares es un reflejo de la violencia generada por esta colonización u ocupación de grupos delincuenciales armados .Sigue sus mismas pautas de dominación social. El empoderamiento a base de la intimidación para lograr un control en una zona determinada sobre un grupo de gente con el cual se socializa comúnmente para obtener un beneficio material o simbólico.
Me atrevo a suponer que de igual forma, son una proyección de la dinámica económica que vivimos y se intuye en la mentalidad de los más jóvenes, reproduciéndose en su entorno inmediato.
Utilizar las palabras precisas para determinar la Violencia Social es un ejercicio saludable para prevenir los modelos de abuso entre semejantes, junto con la concepción de Auto-Respeto.
Nombrar: Burla, Violencia, Acoso, Agresión, Delincuencia, Crimen, etcétera, por sus nombres. Además que nos ofrecen un marco jurídico de términos ya manejables, sin esperar un largo proceso cultural de incorporación conceptual y cultural. Dejando de apostar a un ente abstracto de Justicia en una colectividad de redes sociales y opinión pública. Al final, en ese miasma impreciso de un concepto apócrifo, todos somos susceptibles en algún grado de cometer Bullyng o ser bulleados.
“Si todos somos víctimas, entonces nadie es víctima”
En resumen: No es la capacidad de agresión violenta de los demás lo que se está disminuyendo con el uso de este término y su forzosa incorporación a la identidad cultural. Esta sigue creciendo y manteniéndose alimentada de la violencia ambiental en el país y de toda la información de los productos culturales que se consumen, incluyendo la propaganda y promoción de este término. Es la capacidad de respuesta defensiva ante el fenómeno lo que se diluye en el confort de la mayoría en concenso…
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