FIDEL, CUBA Y MI PUEBLO
¿Cómo escribir sobre la muerte de Fidel Castro sin citar odiosos lugares comunes, ilustrar la urgencia demostrar una postura política; afirmar vigencia y conocimiento de los sucesos contemporáneos? (Que más que sucede nos traspasan y arrollan con la inmediatez gracias a la masificación de redes sociales, con exigencia irreflexiva para dar una opinión rápida sin creerla realmente. Superficial en todo. De apariencia correcta sin necesidad de ser aceptada íntimamente) Desgraciadamente intentar escribir sobre el tema en el momento que ocurre, ya es redundancia que solo puede justificarse desde la Honestidad.
Siempre he creído que en mi caso, la politización de la realidad desde la infancia, fue un recurso para ayudarme a sobrevivir la miseria socioeconómica que sin duda me hubiese sumido en la depresión y la mediocridad existencial. Entender las desigualdades que forman parte del patrimonio nacional y de la identidad de muchos e intentar de cambiarla es mi forma de Resistencia, una batalla que solo terminara el día que también cierre los ojos definitivamente. Por eso seguramente simpatizo y me identifico con los revolucionarios del mundo sin las idolatrías ni ideologías que no comprendo. Mas con un compañerismo y camaradería que me lleva a dialogar con su vida, sus claroscuros iluminan mis actos erráticos y dudas. A través de ellos entiendo la conveniencia de ver el vacío como horizonte y no un espacio a rellenar con objetos y palabras. Irremediablemente el temor a eso, es la fuerza que nos obliga a buscar, crear y luchar por una alternativa de vida… inventar una Revolución.
Ineludiblemente ese camino (el mío), empieza con la lectura de libros de texto en la escuela. No dicen mucho y plantean menos. Pero tuvieron la presencia para suscitar preguntas y cuestionar la realidad oficial de los adultos, donde Prosperidad y Justicia Social publicitada desde los medios de la época, contrastaba con el mundo visto desde mi pequeñez en la campiña mexiquense. La fortuna quiso que pasara la infancia en este pueblo, donde la Revolución Mexicana acampo algunas noches sin habitar nunca en el sentir de la gente. Dejo algunos hijos bastardos (real y metafóricamente), fusiló algunos, colgó a otros y en general empobreció más a todos durante los días de la firma de Los Tratados de Teoloyucan… Así que la palabra Revolución fue siempre un abstracto omnipresente en cada acto público de mi pueblo: desfiles, tomas de protesta, inicio de clases, conmemoraciones en las que los politiquillos de rancho usaban el concepto para enjuagarse la boca y demostrar su convicción genuina a los “Ideales Revolucionarios” y así justificar con fe su militancia al Partido revolucionario Institucional.
Al crecer, mi capacidad de lector sobrepaso mis recursos materiales. Y las lecturas laicas como El Libro Vaquero, los Sensacionales y demás libros de monitos no satisfacían mi hambre de encontrar respuestas (más que conocimiento), a la incongruencia e incertidumbre a mi futuro, una afición temprana con todas sus reglas. Fue a los siete u ocho años cuando sucedió un hecho definitivamente providencial que me acerco a una perspectiva más amplia y completa a pesar de ser difícil de digerir a mi edad. Cerca de la casa a la que mi padre nos había llevado a vivir, existía entonces un complejo habitacional asignado a profesores y burócratas. Un corredor de diez departamentos situados detrás de lo que hoy es Casa de Cultura. Una irrupción moderna en nuestro medio rural, que trajo gente fuereña de un nivel de educación diferente, “… y no sé qué mañas…” escucharía decir por ahí. De hecho, nosotros tampoco teníamos arraigo en la zona, sin embargo el conjunto de varias familias era algo notable comparado con la discreción y buena asimilación de la mía.
Un día regresando de la escuela tome atención de los cristales rotos en las ventanas el departamento 10 al final del corredor. Habitado supuestamente desde mi memoria por tres jóvenes, una mujer y dos hombres, ella rubia, uno de ellos melenudo y rizado, del otro lo ignoro todo. Y solo se dejaban ver de vez en vez, ya sea porque no salían o no estar. Las cortinas velaban el interior pero la impresión de estar habitado era incierta. No recuerdo porque tipio de oscuras negociaciones ocultas en mi recuerdo, se decidió en asamblea de escuicles entrar a ver que había dentro, democracia que de hecho le daba un matiz de autoridad oficial, que hacia la travesura casi una buena obligación civil.
La puerta solo estaba cerrada con la perilla, dentro todo estaba destrozado, pero nada fuera de lo común de hogar clase mediero mexicano que despertara la curiosidad o la codicia a nuestras mentes rurales, mas ignorantes que inocente. Salvo a mí: tirados en el piso yacían una gran cantidad de libros, creo que tanto para los invasores anteriores como para los otros chamacos, esos montones de papel eran algo igual que basura, merecedores de un puntapié despectivo por su inutilidad práctica. Con la cotidianidad el lugar se convirtió en escondite de besuqueos, pequeños hurtos, masturbaciones adolecentes mirando revistas pornográficas para los mayores y el encendido de los primeros cigarrillos. Solo entonces me atreví a llevarme alguno más, con un sentido samaritano para evitar que fuesen victimas de secreciones colectivas cerillos.
De los propietarios jamás volví a saber nada, cuando más adelante trate de averiguar algo, solo obtenía el mutismo de los vecinos que me miraban con cara de ‘muchacho pendejo’. La no respuesta tenía el tufo de tabú de pueblo con que se esconde lo turbio de la gente simple. En un municipio religiosamente priista y pequeño del Estado de México, la fidelidad al partido es un mandamiento casi católico. La duda una ingratitud, el cuestionamiento público una mentada de madre a la patria y la comunidad; el activismo político fuera de la institucionalidad un pecado ominoso a callar, corregir y castigar. La franca oposición en ese entonces y el intento de cambio, un yerro que se paga con la muerte. Ahora especulo, solo eso, que la policía política en los ochentas tuvo la sana y patriótica costumbre de “levantar” a los inconformes de actitud sospechosa y critica al sistema. Teoría que sustento en haber tenido un padre que oficiaba en el Heroico Cuerpo de Granaderos durante la represión estudiantil del 68, y ser testigo como a mi tío lo sacaron los judiciales a putazos de casa solo por tener facha de hippie y fumar mota, de una patada en el trasero le sacaron del bolsillo su libro de Elena Poniatovska. Igual y principalmente, al empezar a entender el contenido de todos aquellos libros: Lenin a Marx, Engels y todas las obras canonizadas de todos los santos del comunismo. Varios libros mimeografiados con el sello de la URSS que no entendía y una espléndida colección de revistas publicadas en Cuba.
Fue entonces que la figura de Fidel empezó a formar parte de mi consiente para ver el mundo. Personalmente sostengo que para personas como yo, mexicano joven e irresignado Fidel forma parte de irreductible de nuestro imaginario por simbolizar la posibilidad de cumplir las carencias materiales con que crecemos. Fidel, un ser con autoridad y gobierno en un espacio geográficamente concreto, liderando a personas de carne y hueso tratando de proporcionarse unos a otros, al menos en teoría beneficios tangibles, como la Educación, Salud y Alimentación… Para un joven un idealismo necesario (La imagen del che, sin menospreciar la vida del hombre, me parece queda en la nebulosidad de símbolos heroicos en la mente de aburridos, románticos e inadaptados burgueses que buscan diferenciarse o rebelarse ante sus compañeros de clase; cuyo destino es convertirse en engranes de un sistema. Han hecho de él algo más cercano a un personaje de Hollywood que un revolucionario. Fidel, como tanto es un referente obligatorio en mi vida. [No pude evitar aun a esta edad, en estos momentos visitar en Tuxpan Veracruz, los supuestos lugares donde dejó su huella antes de partir en el Granma.]
En Teoloyucan en mi infancia y a partir del mundo en textos descubiertos, me hice fan de escuchar Radio Martí. Que sintonizaba en la radio de banda ancha de mi casa. Por oscilaciones del destino, la televisión tenía un lugar pasajero y prescindible en la cultura familiar que lo mismo se compraba o vendía según las circunstancias. Allá afuera a lo lejos, en una isla pasando el mar que aún no conocía íntimamente abstracto pero real, supe que existía un lugar donde el hombre con sus errores intentaba la igualdad y se procuraba Justicia ante el mundo. A pesar de la chingonería gringa que nos metían por la tv y la mercadotecnia política. Un lugar llamado Cuba. Rigiéndose por principios que empezaba a entender. Las largas horas pegadas al radio, a veces en compañía de mis hermanitos escuchando programas documentales, de música, educativos y de información; expresados en un lenguaje que empezaba a ser propio, generaba nuevas ideas que traducía a los más pequeños. Entre todos encontramos una simple forma de Educación, al final cumplimos el ideal comunitario con lazos de cariño. Hoy, a pesar que ninguno de nosotros hemos hecho cosas grandilocuentes, mis hermanos me hacen sentir orgullosos de esos momentos y feliz por lo que son y piensan. Creo que en algo contribuyo Fidel y su concepto de revolución a nuestra ética humana por su vigencia tangible. Su presencia se atestiguaba en las noticias del momento y en nuestro contexto. Sus ideales que compartía con nosotros, niños, son en su sentido objetivo la lucha por estar en un mundo mejor.
La Revolución dejo entonces ser las palabras huecas para quedar bien con el Señor Licenciado Fulano del Gobierno del Estado en los días festivos.
Hace años, cuando participaba en la revista Voces y dedicaba un tiempo entusiasmado a recabar información regional, principalmente para personalmente reforzar mi identidad como teoloyuquense, deteriorado por los años vagando por el mundo, buscando insertarme efectivamente en él. Me encontré y regrese varias veces a una casa de adobe en ruinas, un lugar agradable debajo de una arboleda, cerca donde ahora vive por fin definitivamente mi familia. Para estudiar especialmente un arco de punto del siglo XIX semejante al de las antiguas haciendas en la orilla del pueblo; pertenecientes a los terratenientes de la época.
Conversando con el propietario del lugar, después de romper la desconfianza natural, me comentaba que ese lugar era conocido como ‘la casa del Che’. El cual se casó en Tepotzotlán, otro pueblo al que se puede llegar caminando por un antiguo y entonces hermoso rio que hoy es un vertedero de aguas negras. Investigando más a fondo. Supe que un tiempo fue supuestamente habitada por futuros combatientes que de aquí partieron a Tuxpan y después a la Sierra Maestra; de ahí su nombre. Sin poder asegurar que efectivamente Fidel o el Che Guevara vivieron ahí. La clave de la incógnita me la proporciono un amigo de Ensenada, fanático como yo de la lucha libre. Me comento que aquí en el Estado de México, los cubanos recibieron entrenamiento en combate cuerpo a cuerpo, impartido por un luchador mexicano, del cual no cito su nombre. Mis escapadas habituales a la Arena Coliseo en la Ciudad de México en la época de la revista, me dieron la certeza. Al llegar por una cerveza antes de la función a una pulquería en contra esquina de la arena, sobre los muros de azulejo blanco estaban colocadas fotos de un luchador grande y prieto, llaveando a unos jóvenes barbudos: los próximos guerrilleros cubanos. Otra con el mismo hombre abrazando a Fidel y una más reposando varios de ellos una casa con el mismo arco de mampostería que yo observé en Teoloyucan. No pude conversar con algún familiar directo para confirmar las sospechas. Solo entrevistar a un sobrino. El nombre del poblado no lo sabía, solo estaba seguro que su tío no conocía al Che, pero siempre estuvo muy orgulloso de su amistad con Fidel.
Cierto o no, es una gran historia que llena mi emoción con respecto a Fidel porque puedo palpar todo lo que existió en común entre ambos. Varias veces, al visitar a mi madre, paré a observar el silencio y los años reposando en las paredes de adobe, desintegrándose en la intemperie. Se me ha erizado la piel de orgullo imaginar a los revolucionarios aprendiendo lucha libre en este lugar en mi pueblo, sentados en las tardes mirando el viento meciendo las milpa, despertando los olores de los alfalfares . Una emoción oblicua y completa, parecida a la felicidad. Coincidencias reafirmando mi identidad y transcurrir, tratando de mantener congruencia con lo que pienso y mi realidad. Refrescando mi Resistencia.
Es por eso que en estos días, la muerte de Fidel es un hecho familiar que no duele como tal. Sirve para evocar una revolución que se forja en mi experiencia con la paciencia obstinada, a falta de ideas y tal vez de valor, para desear al menos, sin cerrar los ojos un futuro mejor para todos. Y no bajar simplemente las manos,a meterlas en los bolsillos y sacar unas monedas para adquirir algo. Para verme feliz en la imagen de un aparador. Bien por ti Fidel.
jueves, 29 de agosto de 2019
FIDEL, CUBA Y MI PUEBLO...
miércoles, 28 de agosto de 2019
Momento
UN GRAN MOMENTO…
La conferencia del Presidente López Obrador en el día de ayer (miércoles 28 de Agosto 2019) puede ser, a mi parecer la más importante en lo que va de su mandato. Se anunciaron el acuerdo final sobre los contratos de gasoductos de una renegociación con las empresas contratistas. Lo que en un momento el propio presidente llamo “contratos leoninos”. Pactados durante el esquema de las llamadas “Reformas Estructurales” en el rubro de la energía; para abastecer de gas natural importado a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Es importante por algunas razones que se alcanzan a definir.
Primero, por la reducción de tarifas en el suministro y el cambio de giro de concepto en las partes: el Gobierno Mexicano pasa de ser un inversor, coparticipe de pérdidas; a un adquisidor del servicio. Reduciendo sensiblemente el riesgo de dicha inversión a futuro con un ahorro considerable a mediano y largo plazo. Aquí el negocio controversial era el pago de indemnizaciones por causas extraordinarias de operación a favor de las empresas, que garantizaba una sangría ilimitable de los recursos económicos del país con un aumento escalonado en los costes de electricidad para los ciudadanos. Sin llegar ser propietarios de la infraestructura se tendría que asumir sus costos. Esto al final esclavizaría la industria eléctrica nacional a la dependencia a estos proveedores.
Contratos con un diseño típico desde sexenios anteriores que hasta hoy se había convertido en norma. Si alguna vez en lo tangible se ha roto la dinámica al Neo-Liberalismo rapaz como cultura de negocios ha sido en ese momento.
Segundo. Porque la comparecencia pública en una declaración conjunta, entre el empresariado del sector y el Gobierno federal. Ha permitido al ciudadano formar parte activa de procesos que anteriormente se hallaban velados, que formaban parte de la mayor área de corrupción del Servicio Público y enriquecimiento ilícito de las más altas esferas del poder en México. El ciudadano pudo ver una funcionalidad en la gestión política que defiende sus intereses. Independientemente de quien gobierne, se ha cumplido una de las finalidades de la Representación Democrática. El solo hecho de verlo como una realidad y no solo un supuesto, seguramente cambiara la mentalidad del mexicano ante el poder.
Un apéndice de lo anterior se relaciona con el énfasis que trato de reflexionar, y es que no hay un referente económico más significativo en la actualidad que el sector energético, (es indudable la trascendencia de ver al mexicano Carlos Slim [Grupo Carso] por lo que representa, respaldando personalmente el acto). Los representantes de empresas emblemáticas en el ramo y gran peso económico. Con todo esto han dado certidumbre al proyecto de Nación del ahora Presidente y sus políticas, generando inevitablemente una pauta no solo en la economía. También de cómo se entiende en el sector empresarial y de inversión, a nivel mediático, político y social la gestión de López Obrador. Es ante todo un mensaje de gran simbolismo y significado. Aunque tal vez el golpeteo político de la ‘Oposición Conservadora’ como él la nombra, no se reduzca, esto ya no tendrá por argumento la duda razonable hacia el discurso Presidencial, porque ha dejado de ser una especulación utópica, buenas intenciones y moralejas; para dar muestras concretas de su Posibilidad. La divagación y sospechosismo en cómo se está ejerciendo el poder, ahora cuenta con una base de contraste.
Tercero: LO QUE NO SE DIJO.
Entender las implicaciones en su justa dimensión requiere un conocimiento profundo en el sector energético y economía; seguramente será un tema de medios para rato.
Hay un aspecto Importante del suceso sobre el cual no se enfocó directamente la atención, pero es parte medular en la cuestión misma. Se trata de principalmente de la Gobernabilidad en su conjunto (La actuación del Gobierno sobre esta controversia resuelta y sus términos es ya una muestra de la misma). SIN EMBARGO, ES EN LA PROBLEMÁTICA DE LA SEGURIDAD donde este suceso tiene además gran trascendencia. Este tema ha sido una de las mayores incógnitas sobre cuál es la perspectiva concreta del gobierno de López Obrador y es sin duda el mayor interés que inquieta a la totalidad de mexicanos.
Parece un asunto diferente, pero en lo personal he aprendido que para deducir el pensamiento Lopezobradorista, es necesario verlo desde la divergencia. Para lo cual, es necesario hacer una contextualización fuera del espectro en el que se suscita esta renegociación.
En la década de los ochenta cobra mayor importancia el aseguramiento de las Reservas de Energía a nivel internacional. El fin de la Guerra Fría está marcado ya no en la expansión de ideologías, sino en una carrera por dominar las reservas de petróleo y demás fuentes de energía no renovables, principalmente en Oriente Medio. La URSS y China contando con cercanía geográfica y una táctica de apoyo armamentístico, tecnológico y de capital para desarrollo de infraestructura, contrastan competitivamente con la estrategia de colonialismo Cultural y control político de gobernantes, aplicada por las potencias Occidentales. La modernización de esta parte sur de Asia y Norte de África destaca principalmente por su radical Nacionalismo, cuya Identidad rechazaba naturalmente la colonización. Lo que los sitúa en desventaja de influencia frente a las potencias comunistas.
Después de la guerra de Vietnam y sus nulos resultados para Estados Unidos (1959-1975), envolverse en una nueva guerra de ocupación en esa década, era un proyecto impensable políticamente. Su mayor aliado en la zona era el joven estado de Israel y pero diversas situaciones mermaban su capacidad para generar en ese entonces, una coalición efectiva con países europeos que tenían intereses políticos en la zona. Además de los conflictos del pueblo Judío con Palestina y el papel ambiguo de los Emiratos Árabes.
[Lo hace de esta parte del mundo por su complejidad muy inestable y un hoy no encuentra su equilibrio. Al final, la escalada armamentística en la zona y la reacción más allá fuera de las fronteras mediorientales, con acciones de terrorismo internacional. Ha hecho inevitable el envío de tropas norteamericanas a partir de los noventa y la intervención occidental en las estructuras políticas de los pueblos en la zona.]
Es en este contexto y en apoyo a las empresas estadounidenses del petróleo, surge la figura moderna de los Ejércitos Privados o Contratistas de Seguridad, emanados del ejército estadounidense y otras fuerzas armadas de Europa, para vigilar la construcción de instalaciones. Una nueva manera de ocupar y hacer la guerra pasando de largo el tema político.
El desarrollo de pozos, refinerías, gasoductos y oleoductos de parte de las compañías norteamericanas siempre está desde entonces, emparentado directamente con el auge de las empresas de Seguridad Privada y Contratistas Militares. Este modelo esta para garantizar en este aspecto tan importante como es la energía para la infraestructura económica de los países occidentales. Se ha repetido en el futuro en países de África y el sur de Asia.
En América Latina, un ejemplo derivado de esta mecánica utilizada por empresas petroleras ha sido Colombia. Si bien no hubo una utilización abierta de empresas de seguridad militar de origen extranjero, debido a los márgenes de su Constitución. En la década de los noventa, junto al auge de construcción de ductos y de la industria de extracción, también surgió el mayor crecimiento de fuerzas Paramilitares, estas sí, adiestradas por Estados Unidos y fomentadas por la Industria petrolera nacional. Anteriormente, los cuerpos de Autodefensa habían sido históricamente una reacción armada por parte de empresarios locales ante la expansión de grupos guerrilleros, de hecho todos estos iniciaron como los primeros (FARC, ELN, M19, EPL). En los marcos del desarrollo de la Industria petrolera del país, su preparación, organización y su campo de acción alcanzo cobertura nacional.
A nivel mundial, durante conflictos sociales, el sabotaje de ductos ha sido una constante en la estrategia de grupos armados tanto en medio Oriente, África, Sur Asia y América Latina. Primero como una forma de presión política, después como una forma de financiamiento. (La expansión del poder armamentístico y logístico de ISIS, en los estados musulmanes en conflicto no se explica sin la venta de petróleo y el control de la infraestructura de ductos. También cabe resaltar que la “ordeña” o “guachicoleo” en México hace su aparición con la asesoría y técnica de grupos delincuenciales colombianos a carteles de la droga.)
La Seguridad de ductos e instalaciones de infraestructura, es un factor de riesgo conocido y muy importante a la hora de planear y ejecutar proyectos de inversión para empresas petroleras. El capital invertido inevitablemente considera este factor como decisivo a la hora de perfilar contratos y México no ha sido la excepción.
Los contratos en las líneas de gasoductos que hoy se renegociaron, en su momento fueron planificados en los márgenes de las llamadas ‘Reformas Estructurales’ impulsadas en sexenios anteriores y ratificada la Energética en 2013, en un contexto nacional de corrupción política en los estados, que generó el crecimiento de organizaciones criminales de alto impacto. Con una capacidad de control de poblaciones, poder de fuego mayor que las fuerzas policiales y del Ejército, mayores recursos materiales y humanos, En disputa por la facultad al Estado Mexicano de gobernar amplias zona del territorio nacional.
A pesar que aún se mantiene la versión de que dichas organizaciones son simplemente carteles dedicados al tráfico y producción de estupefacientes, idea un tanto romántica e ingenua a estas alturas de la experiencia. Su fin último demostrado a través de la historia reciente, ha sido el total control de la infraestructura económica. Los crímenes de alto impacto se conjugan en el país, con el cobro y manejo de las actividades comerciales de regiones enteras, en una especie de colonialismo criminal. HASTA EL INICIO DE ESTA GESTION PRESIDENCIAL, EL ROBO DE COMBUSTIBLE A DUCTOS DE PEMEX, ERA UNA DE LAS MAYORES FUENTES DE RECURSOS PARA GRUPOS CRIMINALES.
Los contratos de CFE con las empresas constructoras de gaseoductos, para el transporte de gas natural hacia las plantas generadoras de energía, estaban condicionadas a que cualquier evento extraordinario que causara perdidas en su construcción y operación, seria absorbido por el Estado Mexicano, obligado a pagar indemnizaciones a las empresas que suministraban el servicio. Los mayores riesgos dado el contexto del país eran de índole social, principalmente relacionados con el Crimen Organizado.
[Un ejemplo de cómo se relacionan todos estos fenómenos es que a partir de la llamada Reforma Energética, se dio una apertura para que empresas privadas, nacionales y extranjeras, se hicieran cargo de la venta de gasolinas y diesel en todo el país. Sin embargo dicha apertura solo fue cosmética y al final un despilfarro de un recurso comercial de PEMEX. Ya que el consumidor a pesar de poder elegir entre diversas marcas de estaciones de servicio, sigue consumiendo la misma gasolina nacional, aderezada con aditivos patentados de las franquicias.
Ninguna empresa privada extranjera ha invertido en infraestructura para comercializar la gasolina producida en sus refinerías, el principal riesgo de tal inversión es el robo de combustible durante su transporte, ya sea por tierra o ductos por parte del Crimen Organizado. Hasta hoy la operación del suministro sigue a cargo de la paraestatal mexicana.]
La seguridad de los ductos fue parte controversial de las discusiones sobre la Reforma Energética. Según la política estadounidense, el gobierno norteamericano está en derecho y obligación de defender los intereses e inversiones de sus ciudadanos en el extranjero, incluso por vía militar en el peor de los casos. También está la facultad de las empresas para recurrir a contratistas militares en vigilancia a su operación. En resonancia con la política mexicana, esto es impensable. Por eso las condiciones económicas en que se fraguaron estos contratos con CFE, en los que el Estado Mexicano estaba obligado a recuperar perdidas y recompensar a través de indemnizaciones los costos derivados por la inseguridad. Esto no solo elevo las tarifas, sino además sirvió de esquema para una mayor ventaja económica en sus términos.
A pesar de la política manifiesta del Presidente López Obrador en materia de seguridad, anteponiendo la paz a las acciones armadas y la reducción de la pobreza como causa del fenómeno criminal en México. En estos meses de su gobierno, el panorama en el mapa del control delincuencial ha cambiado imperceptiblemente pero de forma muy radical y firme. Especificar estos cambios, nos ayuda a definir la cardinalidad de la realidad mexicana y el rumbo de las acciones del gobierno ante el fenómeno del Criminalidad.
Tomando por ejemplo ciudades como Tijuana, Guadalajara o el Estado de Michoacán se puede observar que la hegemonía territorial se ha divido en una cruenta lucha de células y grupos más reducidos, tanto en dominio de territorio y recursos. La primera (Tijuana) está sumergida desde hace años, en una lucha cruenta y estancada entre varios grupos criminales, la dominación de la ciudad fronteriza por parte de un grupo determinado, ya es un fenómeno descartado dada la complejidad alcanzada. Michoacán ha pasado en poco tiempo de una repartición del estado entre tres grandes grupos que dominaron la escena, a más de una veintena de células en disputa constante por los municipios. El fenómeno es similar en el estado de Guerrero, Tamaulipas, la zona del pacifico: Nayarit, colima, Sonora, Sinaloa etc. En resumen, el Crimen organizado ha sufrido una atomización en sus liderazgos, se han roto las HEGEMONIAS TERRITORIALES, si bien ha habido una expansión últimamente a zonas antes pacíficas y con poca presencia de carteles (Tabasco, Yucatán, Querétaro, Campeche, San Luis Potosí, etc.), esto se debe al mismo fenómeno -̶ la fractura de liderazgos y la subsecuente división de zonas ̶ y no al aumento de su operatividad.
Así mismo, el incremento en la comercialización de drogas, principalmente el “hielo” o “cristal” para consumo local en zonas del sur del país como Guerrero o Chiapas donde hasta hace poco no era común su presencia e incluso en el mismo Michoacán, el mayor productor de metanfetamina, (donde los grupos criminales eran de corte moralista como La Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios y Las Autodefensas), el consumo y venta de Cristal era un atentado a la comunidad que se decía defender y representar. Pero hoy, se lucha abiertamente por las “plazas” de venta de esta droga en los municipios.
[La disminución del secuestro, extorción, momentáneamente en estas zonas, ha sido un derivado del reacomodo en la dinámica criminal. A la vez que la operatividad del Estado Mexicano avanza en la prevención y combate a este tipo de crímenes. En este nuevo esquema es posible un repunte en el número de homicidios relacionados al crimen organizado, delitos del fuero común y un disparado crecimiento en el número de adictos, por la masiva difusión de drogas baratas como la metanfetamina. Esto porque al haber roto o al menos disminuido actualmente, el perverso vínculo entre la corrupción política y los grupos armados. La eliminación de un recurso económico tan sustancial como el robo de combustible, ha influido a la búsqueda de la comercialización de droga como la mayor fuente de ingresos.]
Los términos en que concluye la negociación sobre el tema de los gasoductos para la CFE, es un signo esperanzador para México. Ya que supone se ha asumido un esquema de seguridad para la operación de los mismos. Implica que el Gobierno Federal ha remontado en la estrategia de recuperación de territorio nacional, a través del fortalecimiento de sus Instituciones de seguridad; a pesar que este tema no se ha relacionado directa ni públicamente en este logro.
Creo con ilusión que al fin hemos alcanzado un grado de certeza política. Atender los problemas emergentes que nos afectan a corto plazo (como este caso y el tema de la migración) está forjando no una estrategia a futuro, si no acciones metódicas que al final repercutirán en el esquema e identidad en el tema de Seguridad durante lo que queda del sexenio. Creando una sinergia entre la realidad y las ideologías políticas…