viernes, 31 de diciembre de 2021

American Pyscyo


American Pyscho o la dificultad de escribir hoy día.
 

Tan solo con ver el documental que recoge  testimonios del autor y los personajes relacionados con  la  publicación del libro, y aun sin ver la película completa ni leer la novela de Bret Easton Ellis.

Me doy cuenta del hito cultural que representan, estas tres expresiones: Película, libro y el fenómeno comercial-  mediático que despertó en su momento.

La película, parece hoy no aportar nada al cine más que la buena interpretación de Christian Bale y el total a la distancia; parece un producto más donde la sangre es el protagonista y escenario. Algo que en la actualidad no causa mayor morbo. Cinta basada en la adaptación de cuatro páginas de violencia tomadas del relato de más de trescientas.

El libro narra el universo  de un psicópata rico de Wall Street. Penetrando en la mentalidad de asesino a través de su relación superficial con el dinero, productos y  marcas comerciales que le dan sentido e interpretación  a su realidad.

 La trama es simple a pesar de lo abigarrado de recursos. Este criterio consumista, deriva en la valoración de la vida de otros en la historia del personaje. Una historia que a momentos y párrafos no tiene sentido y parece no llegar a ninguna parte. Redunda en las descripciones materiales del entorno, despersonalizándolo.

(Lo que me parece una forma  de alucinación que aún no alcanzamos a reconocer: Identificar  la vida en términos materiales prioritariamente, junto a la concepción egocéntrica del ser humano sujeto a los mismos valores y  capacidades de compraventa. La realidad se ejemplifica en la novela como solo un conjunto de cosas sin referente humanísticos o a los menos diversos. Una  Alucinación crónica y rasgo de un trastorno mental no solo en esta historia –no se aclara si es la intención del escritor–, sino en la realidad contemporánea de la sociedad.    

El Impacto social de la novela en aquella época entre el público y la crítica, fue el de escandalizarse virulentamente centrando la atención en la violencia física plasmada; morbo al morbo. Escrita en cuatro páginas solamente repito.

Todas estas características de la obra y las reacciones resultantes de la publicación del libro. Además del énfasis sanguinolento dado a la película.  Parecen narrarnos por separado y en conjunto, cualquier producto cultural de hoy día, avalado por la tecnología y la mercadotecnia. Y el ambiente social en cualquier parte del mundo donde existan dispositivos electrónicos.  

American Psycho, tiene la mala fortuna de anunciar un cambio cultural donde no existe algún  progreso. Solo un desmantelamiento de valores humanos que  perdura, se extiende y se acelera hasta la actualidad.

El rechazo implícito y literal a la historia, al autor y la falta de valoración correcta de un fenómeno cultural trascendente. Radica que hace una crítica contundente al exponer simbólicamente los patrones, que involucran también a los consumidores de productos culturales como libros, tv, cine, tecnología, arte, ideologías políticas y comerciales, etcétera. Es decir,  a Todos, identificados en algún grado con los valores del protagonista. La reacción inmediata del público fue la negación, oculta tras lo más sencillo criticar que fue su violencia.

Entonces, porque el sentido estético de una obra cualquiera, es crear a través de ella un sentimiento común, que signifique un aporte positivo en la cultura de la comunidad. Este libro nos demuestra que en los tiempos actuales, donde todo se vende y todo debe tener un elemento de espectáculo o entretenimiento. La única forma de aportación social posible y valida, es hacer una crítica incisiva a los valores sociales a través de la obra.

Pero en lo personal, creo pesimistamente que desde entonces, solo es posible desde una forma simbólica y diluida, políticamente correcta que le convierte en un producto  sin trascendencia. Ya que de una forma u otra, artistas, escritores, académicos, intelectuales y consumidores de productos culturales en general. Nos encontramos inclinados hacia alguna tendencia de consumismo y egoísmo-protagonismo, que aceptamos deliberadamente como parte necesaria de la realidad.

Como regla para la supervivencia, la obra o la idea, deben ser modificadas y subordinadas a los estándares de consumo para siquiera conseguir ser observada...