jueves, 28 de febrero de 2019

OTRA VEZ ENSENADA

Inicia el ciclo político. Para el ciudadano de nuevo una amalgama viciosa de  frustración anticipada e incredulidad extrema, tan polarizada que incluso caben destellos de esperanza para pensar que la experiencia puede estar equivocada en el juicio al sistema político. Que está vez es la "buena", que por cábala o suerte podemos tener buenos gobernantes. También mezclada junto a la desconfianza más radical que nos obliga a ausentar la mente del proceso ciudadano por pura salud y tranquilidad de la misma. Todo esto girando a velocidad vertiginosa en un bombardeo de información sin coherencia. Un caos de ofertas y confusión que benefican a la clase política. Imposible identificar una línea en las políticas públicas que correspondan a las necesidades ciudadanas. Cada participante ofrece solucionar un aspecto que para él es de relevancia, pero que a la postre representa un interés particular al margen de la sociedad.
   De nuevo el debate entre el "deber"  de votar y el deseo de abstención, Baja California ocupa en esto uno de los primeros lugares a nivel nacional. De hecho, la propaganda teórica que sostiene la democracia representativa, juega con el concepto de abstención y lo presenta como una opción válida conciente del ciudadano, que elige no votar y por  otro lado lo carga de culpa de consciencia por no participar.
Cuando en realidad existe una desconexión de la realidad social entre la élite política de las ciudades bajacalifornianas y el grueso de la población fronteriza (una de las proporciones con más desigualdad de vida en el país) que no ve en el voto electoral la forma de empatizar.  Ese porcentaje de abstención en realidad refleja el grado de marginación social. Para la gran mayoría, la participación política no está en sus posibilidades de vida como cultura . Una democracia que no es para todos.
Toda una dinámica conveniente para la clase política que en esto ha encontrado la forma de perpetuarse y utilizar los recursos del estado y municipales para emprender negocios al amparo de conceptos trillados que proyectan y generalizan en el pueblo, como "inversión", "derrama económica", " generación de empleo" " desarrollo de vivienda", que a la larga solo han aumentado los cinturones de miseria en las periferias y en general un empobrecimiento de la vida en la frontera, antes de clase media en su mayoría y hoy sujeta al subempleo y al salario mínimo.

De nuevo la propaganda electoral contaminando el espacio público físico y virtual :El tema de la sucesión de gobierno, descalificaciones, insultos y lisonjas se promocionan en redes sociales.
De nuevo, en vez de políticas públicas realizables y acercamiento a la sociedad en su medio y sus problemas. La estrategia es la venta de una imagen, un slogan, un producto sensible sin reflexión.
En redes se adquieren tendencias e ideas solo para adquirir cierta representatividad y tufo popular.
Se busca la postura "novedosa" que pegue en la conciencia social. Se traza la moda y los temas de interes de los usuarios de redes y a partir de ahí se conforma un eje de campaña. Parece que las posibilidades en la estructura política local, la voluntad y la imaginación para conocer, empatizar y representar al ciudadano
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Afuera, en la ciudad  (Ensenada) hay toda una aceleración de problemas sociales y de infraestructura  que se van demorando, paliando y maquillando sujetos a improvisación. Con el tiempo la solución definitiva aumenta de costo y se pospone sin remedio.
Las calles y avenidas son campo minado de baches. En promedio, el cincuenta por ciento de el área total de calles y avenidas está destruida a causa de las lluvias y mala calidad de asfalto, a pesar de las millonarias cifras que se manejan en encarpetados anteriores y evidencian la corrupción en el manejo de los presupuestos de contratos.
De dos años a la fecha, el problema de recolección de basura se sigue acumulando y de manera perceptible la cantidad de basura en las calles derramada de los depósitos domiciliarios abarrotados, se esparce en calles y banquetas, también en época de lluvias causes y arroyos se atascan con más facilidad aumentando las inundaciones y costos de los ensolves.
La inseguridad crece y se van arraigando cada vez más extenso y profundo los grupos de crímen organizado en las colonias más abandonas de la intervención institucional del gobierno.
Hay sin duda una colonización de la cultura criminal entre jóvenes que viven en situación vulnerable, así como el uso y comercio de drogas.
Esto solo por citar  tres de los ejemplos más graves.

El gran problema de Ensenada sin duda es su clase política y la tradición de la cultura política que siguen todos los partidos y participantes.
La administración pasada demostró la ineficacia en las opciones de candidaturas independientes. De alguna forma han sido acaparadas, coptadas u opacadas por el sistema institucional.
Sí bien en su momento, la tendencia a lo nuevo de la juventud ensenadense empujó tales opciones, esa misma inmediatez en forma y fondo ha sujetado el trabajo de funcionarios electos. Las propuestas novedosas, originales, llamativas y propensas a la sensibilidad ( todo esto muy explicable para mantener vigencia, si se toma en cuenta la falta de un respaldo político de una institución partidista y de una base social) en las candidaturas independientes solo han mostrado el lado más mercadotecnio de la publicidad política pero aplicable a todos los partidos.
Hoy el voto por MORENA parece inevitable al amparo de la imagen del líder-presidente como única garantía.
Avanzamos sin dudar y sin opción alternativa hacia el Partido Hegemónico.
Lo cual por un lado nos asegura una aplicación directa de las políticas federales y de reforma de la administración pública en la repartición y gastos de recursos. Pero que a la larga puede representar un gran problema para la democracia del país, del estado y el municipio.
Pero repito. No hay opción...

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