sábado, 24 de noviembre de 2018

Caravana Migrante

CARAVANA MIGRANTE. UNA CUESTIÓN.

Durante semanas la noticia de la migración centroamericana ha sido un tema recurrente en medios de comunicación dentro y fuera del país. Opiniones al respecto son difundidas desde diferentes ángulos polarizado a la sociedad mexicana.
La sobre abundancia de información al respecto, sigue una trayectoria definida aunque poco reconocida debido a la saturación en su flujo que apela a la emocionalidad de la población en torno a los perjuicios nacionalistas versus instintos humanitarios.
Por falta de espacio comunicativos pocos se preguntan a ambos lados de la frontera (Estados Unidos-México):
¿Cuál es el origen organizativo de este éxodo masivo?,¿Quienes se benefician políticamente de esta migración humana?
Según cifras conservadoras, alrededor doscientas cincuenta mil personas cruzan territorio nacional rumbo a la Unión Americana de esta misma forma improvisada: aventones carreteros, transportandose ilegalmente en trenes y obteniendo recursos y suministros de caridad en las poblaciones mexicanas. La cifra puede llegar a duplicarse si se suman el contrabando humano a través de redes, migración legal u otro tipo de situaciones.
Entonces, ¿Es fortuito este énfasis de información y publicidad del paso de treinta mil personas?¿Cuáles son los intereses detrás de esto? Sin duda, el paso anual de migrantes cada año, al dividir mensualmente nos arroja una cifra cercana, similar o superior a esta “caravana migrante”, sin haber levantado hasta hoy mayor escándalo público, potencializado por el uso de medios.
Es seguro que detrás de esto hay toda una estrategia organizativa de grupos e intereses en los países de origen y detrás de ellas negociaciones de planificación y gestión politica para su ejecución.
En su paso por el Estado de México he tenido la oportunidad de hablar con algunos de estos migrantes, mi situación de ciudadano fronterizo en el norte del país, animando al intercambio de información, yo para entender el origen y ellos para conocer datos sobre su destino. Tambien a través de esta red social he contactado gente de los países centroamericanos.
Algo es un hecho, en la historia de movimientos sociales latinoamericanos se definen por un gran apoyo popular, sin han embargo sólo pequeños grupos organizados han tomado acción para derrocar gobiernos y crear reformas políticas en beneficio de la mayoría.
En vista de la devaluación de vida en los Estados Unidos las últimas dos décadas, las medidas antimigratorias cada vez más agresivas y el discurso nacionalista como eje de la política de Donald Trump, y la propia situación del crimen organizado en México del cual el fenómeno  migratorio de centro americanos es una víctima especialmente vulnerable. No parece igual de atractivo como en el pasado el migrar hacia el norte como opción de vida. No obstante la pobreza y violencia que sostiene el discurso de “desesperacion social” manejado al inicio por los medios informativos.
Con esto quiero decir que una organización genuinamente popular y espontánea tiene más probabilidades de encauzar su objetivo en la lucha social por cambiar su situación regional.
Varios factores políticos convergen al mismo tiempo que hacen sospechar de una maniobra desde la administración Trump con el fin de reforzar su aspiración de reelección y su posicionamiento en las votaciones intermedias, apelando presidente al eje nacionalista antes mencionado. La intervención norteamericana en centroamérica es un hecho no cuestionable. Durante la etapa de entrevistas a migrantes un factor común y desconocido para mi hasta entonces es saber que a través de Iglesias y organizaciones supuestamente humanitarias de origen latinoamericano pero con base en el país del norte, se ha influido organizativamente la movilización de la caravana, también otras organizaciones locales susceptibles a ser coloradas por estás. En países donde la economía familiar es altamente dependiente de un sistema asistencial desligado del gobierno por asociaciones altruistas y religiosas de origen extranjero, aunado al contexto de miseria y pobreza, es factible la influencia norteamericana como organización de la Caravana.
El papel del Gobierno Mexicano.
En un marco de cambio de régimen, la política de transición del próximo presidente, para con los  Estados Unidos, ha sido de negociación para reafirmar cooperación y conciliar las expectativas negativas para la inversión extranjera.
El quedar bien con todos, ha favorecido si no facilitado la traslación de la Caravana por el territorio nacional. El discurso de moralizacion de la estructura política sin embargo se contradice porque a pesar de que el cruce de migrantes por el país es un aspecto familiar en el panorama nacional históricamente. Hoy sirve para polarizar el clima de la ciudadanía, al optar por una postura publica difusa. Brotes de xenofobia en zonas fronterizas y redes sociales sin control de información oficial, abonan la percepción de la violencia y la inestabilidad del país.
Las zonas fronterizas con su propia problemática social, tendrán a hacer más áspero el ambiente de sus ciudades.
Parece que al final solo nos queda no hacernos pendejos adoptando un prejuicio para salvaguardar nuestra ignorancia e indiferencia...
24 Nov 2018

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