lunes, 2 de noviembre de 2020

Todos los Santos

HOMILÍA DE UN LAICO POR SUS TRADICIONES
Me parece que en el calendario de tradiciones de México, no existe una fecha más vilipediada por la moral de las iglesias protestantes, que las festividades del primero y dos de noviembre. Días que festejamos de manera particular a las personas que ya no están con nosotros. 
Incluso por experiencia, sé que es más fácil en una congregación aceptar  socialmente la celebración de Halloween dentro de su programa de actividades.  A pesar de un indiscutible origen pagano que se relativiza por su cercanía cultural con los Estados Unidos y países europeos.

De hecho, en esto cuenta bastante la sensibilidad de las religiones de las potencias colonizadoras en el proceso de culturización de América. Mientras los países anglosajones practicaron la exclusión, el esclavismo y el exterminio de las poblaciones indígenas, lo que no cambió ni siquiera en la Europa moderna, por ejemplo la campaña "civilizadora" del Congo Belga. Los españoles en cambio, con todo lo criticable que hay en la época de la Conquista y la Colonia, optaron por la integración de los nativos en un proceso de mestizaje y sincretismo cultural; algo bastante más tolerante humanísticamente.
Percibo que aún en el protestantismo norteamericano aplicado en Latinoamérica, persiste algo de esa postura .
Poco o casi nunca hablo sobre mi orientación religiosa, porque en ello va plagado la necesidad de una etiqueta, responder y de alguna manera responsabilizarme de la moral de otras personas que también pueden identificarse con la misma tendencia. 
Esto en lo práctico, pero al final me asumo como seguidor de Jesús y  baso mi fé en los Evangelios principalmente. Incluso sobre las perspectivas religiosas del AT y las cartas Paulinas que completan el Nuevo Testamento (NT), espiritualmente reconozco que forman un Todo, necesario y enriquecedor para la vida del creyente; pero segregó una jerarquía, consciente  que en estos textos subyace las interpretaciones religiosas utilizadas para sojuzgar históricamente a quien no comparte los fundamentos y crea grupos de poder que poco o nada representan el Amor al prójimo.
Dicho ésto, el día de ayer reflexionaba junto con herman@s de fé, sobre la tradición mexicana y esa falsa lejanía con la Cristiandad. No es raro para quien tenga vivencia en una perspectiva no católica, entender como desde un púlpito protestante, se achaca  idolatría hacía los muertos, colocándole en un rango similar a los cultos afroantillanos de santería o el moderno espiritismo europeo, en boga durante el s. XIX y la primera mitad del XX. 
Ante todo quisiera testimoniar mi argumento a partir de las lecturas del calendario litúrgico, que por tradición, sirven de guía a ambas visiones del cristianismo: la católica y protestante. 

El día de Todos los Santos nos remite al Apocalipsis de Juan (cap.7). Cuyo tema se puede identificar principalmente con el versículo 9: "Apareció en la visión una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua".
Habla de  los "sellados" como "siervos de Dios", para traducir en mi lenguaje simple son los que han sido marcados para la Salvación. También los enumera como ciento cuarenta y cuatro mil, de "Todas las tribus de Israel", cita una por una de las doce y de cada una "doce mil sellados".
Quien tenga conocimiento en el estudio bíblico, sabe que los números en el pensamiento judío-hebreo no son obligadamente literales, sino un símbolo para representar una idea. (de hecho existe toda una escuela o disciplina en la Kabbalah, Gematría que se dedica a estudiarlos).
En resumen, los números relacionados al doce, —incluso 144000 que es un múltiplo por si mismo— significa una complitud de personas, o sea "la muchedumbre". Lo que nos asegura  que Dios, en su gran misericordia, tiene reservada la Salvación para TODOS. 
Los demás textos señalados en esta fecha:
Salmo 23. —"Este es el grupo que viene a tu presencia, Señor". 1Juan 1-3 — "Veremos a Dios, tal cual es". Mateo 5,1-12
—Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. [Que cita las bienaventuranzas]. Son todos una afirmación de lo mismo: la total presencia de todo el pueblo, juntos, ante nuestro Creador...
El día de Todos los Santos es un día simbólico que nos hace consientes de esa promesa, ahí están incluidos con nosotros, aquellos familiares que han muerto y a los cuales rememoramos los mexicanos de manera simbólica. Ahí están ellos con nosotros. 
Y cada año podemos convivir con esa presencia simbólica y con todo nuestro folklor tradicional. 
Definitivamente estoy convencido que no es un extravió de nuestra fé religiosa ni es privativo del catolicismo.
De hecho, creo firmemente que dentro de nuestros  tiempos en el año litúrgico, debiéramos celebrar abiertamente como un Hecho cumplido estás hermosas fechas. Navidad y Cuaresma son la promesa de la fé.
 !Pero que gran felicidad sería dar por algo bien Cierto que ya vivimos esa Promesa!...

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