Para saberlo hay que entender los procesos de urbanización y crecimiento en la zona conurbana del Valle de México perteneciente al Estado de México. Principalmente su connotación histórica-politica y las afecciones sociales que implican.
Cuando participe en la Revista Voces, en el poblado de Teoloyucan, de dónde soy originario y que hoy es un municipio engullido por la mancha urbana, en un proceso acelerado desde que recuerdo y que aún no concluye, me involucre en la tarea de investigar el fenómeno de la distribución del agua para el uso agrícola de la zona. Aún permanece en mi memoria la red de zanjas para riego que cruzaban el poblado y proporcionaba el líquido proveniente de la Presa Guadalupe, en la parte alta de Cuautitlán Izcalli y de los ríos que flanqueaban la zona centro del pueblo y que hoy están convertidos en canales de aguas negras a cielo abierto y son un foco de contaminación constante que devalúa la calidad de vida del lugar.
Refiero ésto como un ejemplo emblemático de la transformación física que ha sufrido en general esta parte del Valle de México en la expansión de la ciudad.
Este fenómeno se toma como parte ineludible y natural de su crecimiento, pero ha sido fomentado historicamente desde la administración pública del Gobierno del Estado utilizando el discurso de “progreso”. Pero en práctica, el desorden que origina la rapacidad política condujo al mal uso del suelo y los recursos acuíferos generando un cambio en el actividad económica del campesinado y una degradación general en la calidad de vida en la zona más poblada del país.
La sistematización planificada de factores negativos disfrazados de políticas de crecimiento, en detrimento de la población se implementa desde la primera mitad del siglo XX, acompañando el proceso de modernización del país. Se han implementado leyes en la política del manejo de Aguas a causa de la concesión a empresas industriales del uso de ríos como vertederos industriales (por ejemplo la Fábrica de Guanos, productos fertilizantes de alto grado tóxico), derivando en la prohibición sanitaria para el cultivo de productos de consumo humano,. Quedando solo la siembra de forrajes para ganado en una zona sin vocación ni inversión para esta actividad económica. A la par que se politiza la distribución de apoyos y subsidios para el campesino, manejados por las organizaciones populares-campesinas emanadas del PRI, que conducen al declive y muerte inexorable de la forma de vida tradicional de forma radical.
El empobrecimiento del suelo a causa de la contaminación cambio una zona de riqueza agricola por el potencial de sus recursos aquiferos, tan importante como el Valle de Mexicali o el estado de Sinaloa. Reduciéndolo a un simple espacio de uso comercial para la construcción de zonas industriales y fraccionamientos, que la misma política de abandono del campo mexicano en todo el territorio nacional, se encargaría de poblar y abastecer de mano de obra barata a causa de la migración de los estados a la Ciudad de México y su periferia. Esta pobreza social de las zonas limitrofes de la urbanización derivó en el mayor abaratamiento del metro cuadrado de terreno en los márgenes aún sin poblar, el acaparamiento y posterior gestión de uso han servido desde siempre como un negocio lucrativo a las élites emparentadas con el poder estatal y federal. De ahí parte del poder político y financiero del grupo Atlacomulco, del que forma parte el actual presidente del país.
La facilitación politica en la gestión para adquisición y uso de tierras por inmobiliarias y consorcios empresariales, donde se pueden deducir nombres conectados al poder estatal en los concejos administrativos y de inversión, y algunas veces son los mismos funcionarios quienes aparecen como socios o propietarios de las mismas. Representa un Conflicto de Intereses de dimensiones históricas que incluso es difícil de dimensionar en la realidad ya que es parte estructural de lo que es hoy el Estado de México.
Además de la propaganda oficial, la tradición política de la población mexiquense apegada por costumbre al poder central priísta, ha producido una falta de visión a fondo que explica este fenómeno como parte natural del crecimiento urbano. Aunque en su desarrollo social está omisión ha generado islas de marginación atrapadas en la urbanización colateral de los proyectos de modernización y progreso. Ahí la inmovilidad social no solo es una metáfora ya que está atada al hacinamiento de población y sus consecuencias. Dónde para trabajar invierte una parte importante de sus recursos y tiempo al trasladarse de su casa al empleo a causa de la escasa infraestructura de avenidas para el flujo creciente de automóviles y un sistema de transporte público siempre a punto de la improvisación. Todo esto a causa directa de la mala planificación urbana ya que los políticos e inversores solo piensan en desarrollos inmobiliarios sin integración social, por el hecho de que estos proyectos se basan en la oportunidad y voluntad de quienes emprenden y la visión política de quienes apadrinan desde el poder.
Es desde este contexto donde se debe considerar la construcción de el aereopuerto en Texcoco ubicado entre estos márgenes siguiendo una dinámica de Ecocidio Ambiental y Cultural que no ha favorecido el desarrollo de los habitantes.
Utilizando como referente la investigación de la Casa Blanca que involucra a Enrique Peña Nieto en conflictos de intereses con grupo HIGA, operadores concesionarios y constructores de la Autopista Circuito Exterior Mexiquense, planificado precisamente para explotar el desarrollo inmobiliario a lo largo de toda esta zona pasando junto al proyecto de aereopuerto. Supuestamente favorecidos por el gobierno en curso.
Se puede especular quien se torna en mayor afectado si se cancela el proyecto si se toma como ejemplo la tradición presidencial de favorecer desarrollos inmobiliarios en los cuales se invierten recursos propios como una especie de finiquito: ¿ Será que Enrique Peña tendrá inversiones a lo largo del Circuito y que en su gestión estatal fué su mayor logro como gobernador?
Si bien el conflicto del aeropuerto, proyectado en medios de comunicación divaga entre términos técnicos y Ecocidio Ambiental de un espacio localizado alrededor que se vería afectado por su construcción y operación, también es parte de una larga historia de deterioro social donde los conceptos "desarrollo","inversión" y "progreso" , los cuales se citan como su mayor motivación, suenan vacíos por carecer de una profundidad histórica. Sigue la misma política económica que favorece a unos cuantos a costa de la mayoría arraigada en problemas sociales por generaciones. Y todas esas miles de hectáreas aledañas al Circuito Exterior Mexiquense y por ende el aereopuerto de Texcoco, corren el mismo porvenir sin un cambio de paradigma.
La consulta próxima sobre el tema debiera sostenerse en el marco de un contraste con la historia de la urbanización en el estado y aplicarse a los habitantes de las zonas afectadas. Sin embargo el manejo de conflictos sociales en el Estado es manejado por organizaciones populares como Antorcha Campesina, que sirven como grupo de choque al servicio del gobierno estatal y de PRI local, lo que dificulta y hace peligroso la labor de Organizaciones Sociales y Activistas en contra del proyecto, recordemos el pasado asesinato de uno de ellos en circunstancias sin aclarar pero se desprende por coyontura que es debido a su oposición al proyecto del NAIM
La poca claridad y difusión de la logística a seguir para la consulta sugiere hasta hoy que sin embargo se implementará en todo el país. La administración de la (des) información es equilibradamente contradictoria, parcial y a todas luces prefabricada para anular la crítica profunda sobre el tema que sitúa al ciudadano en una indiferencia calculada.
Lo que debiera ser el inicio de una nueva práctica en la democracia no entusiasma por el manejo de la situación. En realidad se apuesta a la negociación política entre representantes del nuevo gobierno y los operadores políticos de la oligarquía nnacional.
Lo que en campaña fue oposición abierta y formó parte importante del discurso de López Obrador como símbolo de un cambio en el ejercicio del poder, después del triunfo electoral quedó como un discurso sin argumento sólido después de las negociaciones con el gobierno saliente, incapaz de convencer la viabilidad de otras opciones como la base aérea de Santa Lucía.
Se trata básicamente de una negociación en el marco de la transición de poder dónde el principal objetivo del Morenista es posicionarse en la estructura del poder económico de los dueños del poder en México.
Capaz de una influencia definitiva en el rumbo que puede tomar la Presidencia de López Obrador ya sea apoyando o dificultando su gestión. Basta citar el chantaje político sobre la construcción del Tren Maya y se dibuja como el mayor proyecto de impacto del gobierno entrante.
¿Que argumento puede tener el habitante de zonas lejanas como Ensenada,Tapachula o alguien que por el contexto socioeconómico no podrá hacer uso de un aereopuerto en la ciudad de México? Incluso si la información fuera objetiva y efectiva para la toma de decisiones y el ciudadano tomara la responsabilidad democrática de participar, cabe preguntarse si la logística en la implementación de la consulta proporciona los medios para hacerlo. Parece que está diseñada para todo lo contrario. La decisión bambolea en la duda y la ignorancia sobre asuntos técnicos incapacitando al ciudadano. O esa es la impresión que medios informativos y voceros del poder oficial han hecho calca en resaltar para mantener alejado el interés de la población sobre el tema, echando mano a la idiosincrasia mexicana sobre lo vergonzoso de ser ignorante y exhibirlo. En lo personal me confronte con ese dilema producto de la publicidad desinformativa. De alguna forma he transitado por el proceso con la desventaja de conceptos relacionados, obligado a hacer una revisión de mi historia personal.
He recorrido de nuevo los caminos y parcelas de mi infancia donde bajaba a las zanjas buscando bichos y aventura, admirando las compuertas de paso como si se tratara de artefactos que estuvieran ahí desde el inicio del tiempo ya que sin ellos no se entendía mi entorno físico donde la humedad de la hierba y el aire limpio en un cielo abierto me transmitían el sentimiento de libertad y vida.
La investigación sobre el agua y su uso en el Valle Cuautitlan-Texcoco quedó en borrador pero me abrió una explicación a la brutal transformación de mi lugar nativo al regresar ya de adulto, la indignación por la perdida al inicio dejó la vocación por la justicia social y el rescate de la memoria enmedio de una vorágine predatoria que solo explota el planeta ignorando lo que es trascendente.
En todas partes del país hay playas, desiertos, montañas, selvas, humedales y demás ecosistemas al igual que el proceso de explotación económica se extiende en esta era de globalización y sus dogmas son rígidos.
En este momento se sigue la misma política en el manejo de los recursos que son de todos . Es una verdadera política de Estado.
No sé trata de el aeropuerto en Texcoco... Se trata de toda una tradición absurda de ponernos en la madre nosotros mismos...
P.D.
A TODOS LOS QUE SE DECANTAN POPULISTA MENTE POR QUE SEA UNA CONSULTA DE ESPECIALISTAS SOBRE EL TEMA: UNO DE LOS PRINCIPALES FACTORES DE PERCANCES AÉREOS EN AEREOPUERTOS ES LA POBLACIÓN DE AVES, POR ESO SE HACE UNA OBSERVACIÓN Y ESTUDIO.
LA DECISIÓN DE CONSTRUIR AHÍ EL PROYECTO TIENE UN ERROR DE ORIGEN ADEMÁS DE LA CAPACIDAD DEL SUELO PARA ESE USO.
FUE UNA DECISION BASADA COMPLETAMENTE EN INTERESES ECONOMICOS Y NO EN UNA LOGICA RAZONADA SOBRE EL TEMA...
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